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lunes, 2 de octubre de 2017

Negocios poco saludables

Echadle un ojo a esta viñeta de Laura Pacheco para la campaña No es sano. Los precios de los medicamentos están sufriendo una escalada insostenible (e injustificable) en todo el mundo, lo cual supone una seria amenaza para la salud pública. 


viernes, 15 de septiembre de 2017

Un mundo salvaje

Últimamente ha llegado a mis manos un cómic muy especial del que quiero hablaros. Se titula Aldebarán y está guionizado y bellamente dibujado por el historietista brasileño Leo.

Aldebarán cuenta la historia de los colonos del planeta Aldebarán 4, abandonados allí por los terrícolas hace más de 100 años. Durante este tiempo los colonos han formado ciudades y se han organizado para crear una nueva sociedad autosuficiente en este nuevo mundo que bulle de exóticos animales y plantas. En este contexto dos jóvenes de pueblo se verán envueltos en una gran aventura que les llevará a conocer enigmáticos personajes, a luchar contra las altas esferas del gobierno opresor de la colonia y a investigar el misterioso tesoro que esconde el planeta.

Aldebarán es una historia de ciencia-ficción poco corriente. Se aleja de la parafernalia clásica del género, caracterizada por las tecnologías imposibles y los futuros extraños, y se centra en mostrarnos un entorno natural muy original, exhuberante y atractivo. La ecología, la vida rural y la exploración se converten en motores fundamentales de la narración, ayudados por el espectacular dibujo de Leo. Con un asombroso nivel de detalle, el autor presenta personajes singulares que se desenvuelven entre animales imposibles y paisajes hermosos llenos de playas, selvas, mares, etc.

Estructura de página bastante sencilla pero
con dibujo detallado y mucha información.
Quizá el punto débil de la obra se encuentre en el guión. No es que la historia sea aburrida, de hecho cuenta una aventura muy interesante que engancha enseguida al lector y le invita continuamnte a seguir descubriendo el planeta y sus misterios. Sin embargo se nota cierta falta de destreza en algunos diálogos y en la sucesión de algunas situaciones. Hay momentos en que las subtramas románticas se alargan más de la cuenta o surgen de manera precipitada, otras veces ocurren "casualidades" demasiado oportunas o se explicitan más de la cuenta situaciones o pensamientos que podrían quedar claros sin tanta explicación. Nada de esto es suficiente para estropear una historia tan interesante y tan bonita, pero si se hubieran pulido estos extremos hubiera quedado una obra maestra.

En resumen, Aldebarán es un cómic para aquellos que sepan disfrutar de la belleza de esta naturaleza imaginada, para los que no tengan inconveniente en adentrarse en un cuento en el que prima la exploración y la investigación sobre la acción, y para los que aprecien un ritmo narrativo más propio del cómic europeo que del americano.

Lo mejor: El bonito y detallado dibujo de animales, paisajes y personajes. La intrigante historia de fondo.

Lo peor: Más deux ex machina (casualidades en el guión) de lo que hubiera deseado.


Nota: Aldebarán forma parte de una trilogía de tres libros semi-independientes: Aldebarán, Betelgeuse y Antares.

martes, 4 de julio de 2017

Wonder Woman

Dada la gran espectación que ha causado la nueva peli de Wonder Woman entre los aficionados no me ha quedado más remedio que verla. A continuación, una reseña con mis impresiones.

Diana ha nacido y crecido en la isla de Themyscira, hogar de la amazonas, la raza mujeres guerreras creadas por Zeus para ayudar a la humanidad a combatir el odio y la discordia de Ares, dios de la guerra. Cuando un soldado americano a bordo de un avion se estrella frente a su paradisíaco hogar, Diana descubrirá que hay una cruel guerra en curso en el mundo de los hombres (la I Guerra Mundial) y se sentirá obligada a intervenir...

Wonder Woman es una de esas pelis de orígenes que cuentan los comienzos de los superhéroes. Como suele ocurrir en este tipo de pelis, todo el metraje es una especie de introducción al personaje. Esto significa que no debemos esperar una peli con gran originalidad porque las presentaciones de personajes, lugares y situaciones no dejan mucho sitio para un argumento complejo y sorprendente. El problema es que en el caso de Wonder Woman estas limitaciones se hacen especiamente evidentes porque su argumento es el mismo que el de la primera peli del Capitán América (a saber: guerra en curso, aparición del superhéroe para cambiar las tornas, comando de simpáticos soldados ayudando al héroe, intrépido personaje del sexo opuesto que acaba enamorándose del héroe...).

Pero no todo son decepciones en Wonder Woman. Tal como ha courrido en las últimas pelis de DC, en esta ocasión han sacado músculo en lo visual, dejándonos algunas escenas de acción la mar de resultonas. Así, por ejemplo, la batalla de las amazonas en la isla de Themyscira o la representación de prácticamente todas las escenas de lucha con Wonder Woman resultan espectaculares, casi excesivas (aclaro que, en este contexto, "excesivo" no es nada malo). Si a esto le añadimos el trabajo y, sobre todo, la presencia que aporta Gal Gadot, tenemos una peli que puede resultar bastante aprovechable.

En resumen, no creo que esta peli de Wonder Woman le vaya a cambiar la vida a nadie, pero es innegable que ofrece un rato de buen entretenimiento visual y sienta las bases para la introducción de una nueva superheroína en el universo cinematográfico de DC con potencial para sorprender muy gratamente y despertar más simpatías que sus sosainas compañeros de la JLA (el Batman interpretado por Affleck y el Superman de Cavill).

Lo mejor: Gal Gadot. Los superpoderes, explosiones, tollinas, etc.

Lo peor: Un villano regulero y un argumento poco original. La oscuridad y el polvo de la guerra no ayuda al lucimiento de la prota.

domingo, 30 de abril de 2017

La (hipotética) historia del calamar

¿Alguna vez has pensado en el primer ser humano que comió calamares? 

Un hombre primitivo solitario y cansado se pasea por un planeta Tierra aún virgen y salvaje. Después de un largo día en el que ha tenido que huir de un oso, sufrir unas 30 picaduras de mosquito y rozar un montón de ortigas, el pobre homo flacuchus ha hecho un alto en el camino para recuperar fuerzas. Se sienta en una roca, sobre un pequeño acantilado en el que las olas de un mar tranquilo rompen con desgana. Mientras el sol se pone, un crisol de colores tiñe el mundo dándole un nuevo aspecto casi irreal. Nuestro protagonista disfrutaría de la estampa si no estuviera tan hambriento que solo puede pensar en el rugido de su estómago. "Jo, ahora mismo me comería cualquier cosa". 

El universo (que es un cachondo) escucha la llamada y provoca una ola más fuerte de lo normal, que deja pingando al pobre viajero y descarga un montón de pequeños seres viscosos, blanquecinos y llenos de tentáculos. "Debería haber dicho que ahora me comería un solomillo de ternera, cagüen...", piensa el homo flacuchus. Pero esto es lo que hay: calamares. Así que nuestro héroe prepara una olla, se busca unas hierbas y elabora un plato de calamares cocidos sobre lecho de diente de león con un sutil toque de sal marina natural. ¡Y resulta que sabe bien!

Bien alimentado y más descansado, el homo no-tan-flacuchus se da cuenta de que sus problemas aún no han terminado. Ahora debe volver al poblado y convencer a sus vecinos de que el bicho-moco llamado calamar no solo es comestible, sino que además está bueno. Así que idea una elaborada treta para introducir este nuevo manjar en la dieta de sus conciudadanos. Pero esta historia quedará para otro día...

domingo, 2 de abril de 2017

Almibarado

Ya llega la primavera. Se nota porque hay más horas de sol, porque el tiempo esá loco y a veces hace calor y otras veces frío, y sobre todo porque en la tele lo dicen todo el rato. Pero en mi caso también se nota en la dieta. 

Physalis. Parecido a una uva exótica y un pelín ácida
envuelta en un saquito de hojas.
Últimamente creo que en vez de sangre debo tener almíbar. No es culpa mía: es el universo, que me pone cosas exquisitas por todas partes. Y, claro, ¿cómo voy a decirle que "no" al universo?

En primavera hay una gran variedad de frutas riquísimas a nuestro alcance. Todavía estamos en tiempo de naranjas y sin embargo los fruteros también empiezan a llenarse de kiwis, uvas, physalis y fresas. ¡FRESAS! Qué cosa más rica, muchachada.

A todo esto se suma la aparición repentina de varios bizcochos y tartas caseras en mi entorno. (Os recomiendo encarecidamente la Tarta Tatin: una sencillísima tarta de manzana y hojaldre que está espectacular cuando se hace bien).

Tarta Tatin. Modesta pero buenísima.
Y por si eso fuera poco, los supermercados siguen aprovisionándonos de yogures variados y empieza a abrirse la veda de los helados. 

En fin, supongo que tendré que ponerme comer ensaladas y cosas sanas antes de que me dé un pampurrio. ¿Y vosotros qué tal?

domingo, 5 de marzo de 2017

Logan

...
¡Vale, vale! Ya sé que apenas se me ve el pelo últimamente y que debería venir más por aquí pero he estado falto de inspiración (y de horarios). De todos modos podemos quedarnos todo el día echándome en cara mi ausencia o podemos hablar de la peli de Logan, así que ¿qué preferís? Lo imaginaba: echar en cara mi ausencia ¡peli de Logan!

La historia se situa en 2029, cuando un Lobezno viejo y deteriorado se gana la vida como chófer de limousina mientras ahorra para proporcionar a su viejo (y ahora un poco senil) amigo Charles Xavier un retiro seguro. Pero en su camino se cruzarán una mujer y su supuesta hija, que son perseguidas por un despiadado grupo de mercenarios. Muy a su pesar, Logan tendrá que volver a entrar en acción para salvar su propia vida y la de los que le rodean.

Logan cambia completamente de registro respecto a las películas de X-Men e incluso a las anteriores en solitario del personaje. Abandonando el estilo superheroico, la cinta opta por un tono mucho más adulto, serio y pesimista. En esta ocasión Logan no duda en decir tacos, mutilar y asesinar (incluso se ven brevemente unas tetas), lo cual convierte a la peli en un producto no recomendado para menores de 18 años. Este Lobezno viejo, crepuscular, triste, frustrado y por momentos decrépito tiene el atractivo de la originalidad respecto a las anteriores encarnaciones del personaje de Hugh Jackman y del héroe duro y cascado. Pero sus puntos fuertes son también sus debilidades: en algunos momentos el empeño por mostrarnos la amargura del personaje lo vuelve demasiado pesimista, haciendo que la peli se resienta.

Tensión, acción, viajes por carretera y una niña mutante.
¿Qué puede salir mal?
Al protagonista le acompañan unos secundarios de excepción entre los que cabe destacar a la pequeña Dafne Keen en su papel de Laura que, sin ponerle muchas florituras a la interpretación, logra ser a la vez misteriosa, salvaje y adorable. Es una pena que el guión no ofrezca una relación aún más profunda de su personaje con el de Jackman (a mi me hubiera gustado que Logan fuese más padrazo, llamadme blando si queréis). En todo caso, gran acierto de casting. Por otra parte el veterano Patrick Stewart vuelve a dar vida al anciano Charles Xavier, dándole esta vez un toque tragicómico muy especial y, en mi opinión, acertado en el contexto de esta peli (aunque no ha dejado de chirriarme oirle decir tacos).

Por último los villanos cumplen correctamente con su función de ofrecerle a Logan unos rivales inabarcables y terroríficos, con su aspecto macarra, sus implantes cibernéticos y su falta de remordimientos.

Lo mejor: Buena y diferente peli. Aunque es larga, el ritmo es entretenido. Buenos secundarios.

Lo peor: Demasiado empeño en mostrar a un Logan demasiado decrépito y pesimista. La relación con Laura podría haber dado para más. Toda la peli podría haber dado para más, la sensación final es que la trama no está bien rematada.

Esta será la última vez que Hugh Jackman sea Lobezno. Ha demostrado mucho talento
y compromiso con el personaje durante estos casi 17 años. ¡Gran trabajo, Hugh!

domingo, 29 de enero de 2017

Super-Utopía

Ya sé que últimamente estoy un poco monotemático con los cómics, pero me vais a permitir que os encasquete otra reseña porque me he topado con una obra tan magnífica que tengo que comentarla. Se trata de Superman: Hijo Rojo, una historia nada convencional del Hombre de Acero imaginada por Mark Millar.

En 1938 una nave alienígena con un bebé a bordo se estrella en una granja de la Tierra. Su tripulante será criado como un humano más hasta que sus extraordinarios poderes afloren y se convierta en Superman, el superhéroe más importante de todos los tiempos. Es una historia que todos conocemos, pero esta vez algo ha cambiado. Y es que la nave no se estrelló en Kansas (EE.UU.), sino en una granja colectiva de Ucrania, en tiempos de la URSS. Superman es un ciudadano soviético, dispuesto a apoyar a Stalin y a luchar por los ideales comunistas.

Superman: Hijo Rojo es un Elseworlds (una historia alternativa a la convencional) con un interesante punto de partida y, sobre todo, con un desarrollo sorprendente y muy original. Huyendo de los argumentos facilones entre "buenos" y "malos", Millar construye una historia muy especial en la que América y la URSS enfrentan ideologías y maneras de ver la vida sin que el narrador llegue a tomar excesivo partido por ninguno de los dos, y en el que Superman sigue demostrando ser el mayor héroe del mundo aunque esté situado en una posición política en la que no estamos acostumbrados a verlo. Además es una historia autoconclusiva que se lee de maravilla por lo bien narrada que está y lo tremendamente carismáticos que son todos los personajes, desde Superman hasta Lex Luthor, pasando por secundarios de lujo situados en inesperadas circunstancias como Lois Lane, Wonder Woman o Batman. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un cómic.

Lo mejor: Toda la historia es realmente interesante y original, no es "más de lo mismo". Gracias al coleccionable estos días lo tienen en cualquier quiosco por 9 €.

Lo peor: ¡Que no dura más!

Hay cameos de personajes muy conocidos, pero ellos tampoco
son como en los cómics convencionales.

miércoles, 25 de enero de 2017

Encuentros "en fase"

Otra vez aparezco por aquí para reseñar un cómic. Se ve que últimamente me ha dado la vena comiquera pero paciencia, que ya se me pasará. De momento voy a hablaros de La Visión de Tom King y Gabriel Hernández Walta.

En un tranquilo barrio residencial de Washington se ha instalado una nueva familia: marido, esposa y un chico y una chica adolescentes. Nada fuera de lo común salvo por un pequeño detalle: el padre es La Visión, un androide inteligente, superhéroe a tiempo parcial y enlace de Los Vengadores con la ONU, y su familia son un grupo de androides sintozoides creados por él mismo. Empeñados en llevar una vida normal, la familia hace todo lo posible por integrarse y humanizarse. Pero las cosas acabarán saliendo de manera muy distinta a lo que esperaban...

Una historia chocante y curiosísima que hace que una vez nos adentramos en ella siempre queramos saber más. Empieza como un cuento inocente pero a medida que la trama avanza y el suspense y las sorpresas aumentan, el ambiente se va enrareciendo hasta crear una historia que, si bien no deja de ser Marvel (es decir, para todos los públicos), acaba por dejar un regusto siniestro, como un poco kafkiano. Aunque contada desde la contención y la sobriedad, va convenciéndonos de que eso va a acabar como el rosario de la aurora (aunque para saberlo aún tendré que leer la segunda mitad de la historia, que saldrá en un segundo tomo en febrero). En definitiva, un cómic raro pero tremendamente interesante. No es un cómic de superhéroes, yo lo calificaría más bien como de suspense e incluso con un puntito de terror. Altamente recomendable.

Lo mejor: Está contado con un ritmo tranquilo pero adictivo: siempre dan ganas de leer más.

Lo peor: Ese ritmo tranquilo puede decepcionar a los más impacientes.

"¿Soy normal?". La pregunta del millón para los sintozoides.