Páginas

domingo, 24 de junio de 2012

Un comienzo

El módulo de trasporte se acopló a la escotilla de la ciudad y se abrió para dejar paso al Presidente.
―Bienvenido, señor Presidente. ¿Qué tal el viaje? –preguntó el Delegado Meyer al tiempo que alargaba su brazo en busca de un apretón de manos.
―Muy bien, gracias –respondió el presidente mientras admiraba las vistas del exterior a través de la cúpula acristalada de la zona de recepción de la ciudad– Cielo santo, esto es precioso.
―Y usted que lo diga, señor. La composición del planeta es similar a la de la Tierra, y las formas de vida también son parecidas, aunque hay algunas sorpresas que ya le contaré.
―Me refiero a todo, ¿ha visto ese cielo? –preguntó con asombro el Presidente mientras giraba la cabeza para admirar todo el paisaje que se dominaba desde la sala donde se encontraban, que estaba rodeada y cubierta de una gran cúpula transparente.
―Sí, creo que se debe al polvo de hierro. Cuando los rayos de luz de la estrella local lo atraviesan se descomponen en varios colores, de ahí que ahora se vea esa mezcla de azul, morado y rojizo tan característica. Si a eso le suma las nubes algodonosas y el fondo de estrellas... –explicó el Delegado Meyer– pero, por favor, venga conmigo. El embajador local le espera.
―Es cierto, no quisiera hacerle esperar el primer día que me recibe. Y bien, ¿cómo son? ¿alguna cosa rara que deba saber? ¿alguna palabra que no deba pronunciar o un gesto que es preferible que me guarde? –preguntó el Presidente mientras ambos iniciaban la marcha a través de la sala, rumbo a un pasillo interior.
―Son seres muy civilizados. Además tienen aspecto humanoide, lo que nos facilita bastante las cosas. Su equipo diplomático ha insistido en que es preferible que no intente tocarlos: no quieren ser descorteses, pero nuestra piel les resulta un poco desagradable. Así que no intente estrecharles la mano.
―Entendido, nada de apretones. ¿Ya tenemos algún plan previsto? Es decir, ¿ellos quieren mantenerlo en secreto o...?
―Todavía no hay nada definitivo, pero la idea de utilizar el arte les ha parecido buena.
―¿Tienen cine?
―Tienen algo parecido. Hacen representaciones musicales que emiten a través de su red de información. Podrían cambiar algunas letras, disfrazar a algunos intérpretes...
―Yo creo que ese es el mejor sistema, así lo hicimos en la Tierra ¿no? –preguntó el Presidente buscando la aprobación de su interlocutor.

Cuando llegaron a la sala de reuniones ambos se ajustaron sus respectivas corbatas y entraron para negociar con los representantes diplomáticos locales. Después de algo menos de una hora salieron de la sala por la misma puerta.
―Ha ido de maravilla. Son un poco raros, pero creo que nos vamos a entender bien –dijo el Presidente con satisfacción.
―Sí, parece que por fin vamos a darnos a conocer a la población de este planeta. La Humanidad va a establecer contacto completo con ellos.
―Y me alegro de que hayan accedido a utilizar el arte.
―Desde luego, es lo más efectivo. –reconoció el Delegado– En la Tierra, después de tantos años emitiendo películas de alienígenas y leyendo relatos de ciencia-ficción, ya nadie se siente extraño al conocer nuevas especies extraterrestres. Espero que la gente de este planeta también acepte bien eso de que no están solos en el universo.
―Si los nuestros pudieron hacerlo, seguro que ellos también lo consiguen. –dijo el Presidente con una sonrisa confiada.

7 comentarios:

  1. Aaaaaaaaaaaaaaaaah, me ha encantado! se parece un montón a lo que estoy leyendo ahora y eso es todo un piropo, que lo sepas. Muy bien escrito y muy original. Mola!

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno. Interesante relato. Me gustaría si alguna vez nos encontramos con una civilización extraterrestre fuese de esta manera...

    Saludos Tarambana

    ResponderEliminar
  3. Rune, gracias, sí que me lo tomo como un piropo :D
    Además, ya sabes que valoro mucho tu crítica, porque sé que eres experta en ciencia-ficción. ¡Gracias! ;D

    Manuel, ¡gracias!. Sí que estaría bien que nos encontremos con extraterrestres y sea de manera diplomática y tranquila :)

    ResponderEliminar
  4. No has dicho lo más importante! ¿Se parecen? A los que salen en nuestras pelis de alienígenas, digo, ¿se parecen? ;P

    ResponderEliminar
  5. Speedy, se supone que sí, para eso hacen las películas de extraterrestres en Hollywood, para que nos acostumbremos a ellos ¿no? ;D

    Ío, y a mi me gusta que te guste. ¡Gracias!

    Lunatika, eres muy amable, ¡gracias!.

    ResponderEliminar