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domingo, 10 de junio de 2012

Un día duro

―¿Un día duro? –preguntó la chica que acababa de sentarse en el taburete que estaba justo al lado de Martín.
―¿C-cómo? –preguntó Martín, dudando si aquella belleza norteña, rubia y con profundos ojos azules se estaba dirigiendo realmente a él.
―Estás solo, con cara larga y sentado delante de la barra de un bar bebiendo una... ¿qué es eso? ¿una Coca-Cola?
―Sí. Supongo que tendría un aspecto más duro si estuviera bebiendo whisky...
―¡Vaya, una broma! Veo que empezamos a entendernos –exclamó ella mostrando una amplia sonrisa a la vez que apoyaba su mano en el hombro de Martín.– Me llamo Tina.
―Martín –dijo él señalando su propio pecho con el dedo pulgar de la mano derecha.
―Encantada de conocerte, Martín. No es frecuente ver a un chico majo por aquí.
―Elegante manera de describirme...
―Vamos, no querrás que te llame guapo o algo así ¿no?. Normalmente son los tíos los que me dicen esas cosas a mi. Me estoy esforzando para hablar contigo, así que creo que deberías poner algo de tu parte. ¿A qué te dedicas?.
―Soy informático. Vaya sorpresa, ¿verdad?. –dijo él con una sonrisa tímida.
―¡Vaya! ¿no serás un hacker? –preguntó ella esforzándose para parecer intrigada.
―En realidad trabajo en comunicaciones de alta tecnología. Sistemas de comunicaciones encriptados. Preparo programas que ocultan mensajes secretos y que los descifran cuando llegan al destinatario.
―Qué emocionante. Me gustan los tipos emocionantes. ¿Qué te parece si nos vamos de este bar y me cuentas un poco más en un sitio más tranquilo?. –preguntó Tina, dedicándole una mirada seductora a Martín.
―No puedo, estoy esperando a alguien.
―Vamos, será divertido –insistió ella.
―Yo... no puedo.

La expresión de Tina cambió radicalmente. Abandonó la sonrisa y se puso seria. Se llevó una mano al bolso y, con la otra, agarró con fuerza el brazo de Martín.
―Me temo que debo insistir. –le dijo, a la vez que señalaba a su bolso con la mirada.
―¿Qué tienes ahí? –preguntó Martín.
―Una Glock con silenciador. Es un arma muy precisa. Si te niegas a venir puedo dispararte en una mano y nadie en este bar se enteraría. Después seguiría disparándote y haciéndote agujeros en partes no vitales del cuerpo hasta que te haya convencido, ¿me entiendes ahora?.
―Oh, ya veo. En fin, supongo que tendré que ir contigo. Pero antes, deja que te enseñe lo que yo llevo en mi bolsillo –dijo Martín, que ya no tenía la expresión tímida de antes en la cara, sino una mucho más segura.
―¿Qué...?
Martín sacó su cartera, la puso encima de la barra y la abrió. La placa del grupo especial de intervención de la policía brillaba con la luz blanca del bar.
―Estás detenida, guapa.

15 comentarios:

  1. Si que fue un día duro...para la dama ;D

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  2. Le faltó alguna frase tipo tito Clint..."alégrame el día, guapa" jajaja

    1besico!

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  3. No me convence el final, eso de la placa no lo arregla todo. Si yo hubiera sido la tía le habría cosido a tiros y además me hubiera llevado la placa, por tonto.

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  4. Y gracias por los comentarios que dejaste en mi blog, en el nuevo y en el viejo :)

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  5. Manuel, sí, se metió donde no debía ;D

    Fiona, o una frase tipo McClane: "yeepe kai yay, guapa" ;D

    Doctora, sí: al fin y al cabo ella tenía la pistola ¿no?. Lo que pasa es que yo había imaginado que todo formaba parte de una operación pensada para atraparla en cuanto dijera algo comprometedor. Presupongo que hay más policias en el bar, esperándola. (Pero eso queda a la imaginación de cada uno).
    Encantado de dejarte comentarios, pero no nos des estos sustos! ;D

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  6. Está chulo, yo pensaba que sacaría otra pistola o algo, no creía que fuese poli jajaja
    Saludos ^^

    Tomate

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  7. Eeeeeh! no había visto esta entrada! con lo que me gustan a mí los relatos cortos... jo, podías hacer continuaciones del relato con Martín, ¿no? :D

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  8. Tomate, gracias. Yo pensaba que iba a ser muy previsible todo, así que me alegro de que, al menos en parte, no haya sido así. :)

    Lunatika, gracias, me alegra mucho que te haya resultado interesante. ;)

    Rune, estoy de acuerdo: los relatos cortos molan (no lo digo por los mios en concreto, me refiero al formato). No había pensado lo de las continuaciones, pero el hecho de que lo propongas es todo un halago: gracias. Intentaré hacer alguna continuación (a ver si me llega la inspiración, no prometo nada) ;)

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  9. Me ha gustado el giro final! y el filtreo como hilo argumental. Ahora... ¡qué intriga! ¿por qué ella a un informático si? por qué lo querría? por qué él la buscaba? ah! ah! #Intrigada

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  10. Selden, cuántas preguntas sin resolver... De momento eso queda a la imaginación de cada uno ;D
    Gracias por tu comentario, eres muy amable!

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  11. Mola el relato :-))). Menos mal que al final Tina se lleva un piropo de Martin, que si no además de detenida, se deprime ;-).
    Un beso, y feliz domingo!!!

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  12. Lili, gracias!. Y ya me estaba extrañando que nadie, sobre todo ninguna chica, hubiera reparado en esa coletilla que dice Martín ;D Ya que tú lo has hecho, aclaro que es una ironía en respuesta a lo que ella dijo antes.
    Feliz domingo a ti también!

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  13. El Martín ese pertenece a la categoría comúnmente conocida como "tonto, tonto, mierda, mierda"

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  14. Speedy, veo que Martín no te ha caído demasiado simpático. La verdad es que, de este relato, también creo que Tina es el personaje más interesante. Para el próximo relato intentaré hacer personajes más carismáticos ;D

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