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domingo, 3 de noviembre de 2013

La misteriosa (des)conocida

Hace unos días me encontraba tranquilamente caminando por la calle. Serían más o menos las 20 h., así que no era tarde pero ya se había hecho de noche. Yo iba de regreso a casa después hacer unos recados vespertinos. En un momento dado entré en una calle que estaba completamente vacía (era una calle peatonal cortita en la que no hay comercios, así que tiene poco público) y que me quedaba bien para atajar camino a casa. Y allí me crucé con ella.

Yo iba a uvas, tal como es costumbre en mi, pero en un momento de lucidez levanté la mirada y vi que había una chica caminando por la misma calle y que estaba a punto de cruzarse conmigo. Puse mis ojos de mirar de lejos (véase ejemplo) e intenté averiguar si la conocía. Era más o menos de mi edad, morenita, con gafitas, guapilla... (no sé por qué he empezado a hablar como Flanders)... y se parecía a una chica que conocí hace tiempo (compañera de un curso en su día) y con la que hace años que no coincidía. "Se parecía", he aquí la clave del asunto.

Soy un tipo educado (al menos eso intento). Así que cuando veo a una persona conocida acostumbro a saludar. Un simple "hola, qué tal", un "hola" si tengo prisa, o incluso un socorrido "¡ey!" con algunos coleguillas es suficiente. Sin embargo en mi anticuado manual de buenos modales también está la idea de no dar la vara a una chica desconocida, máxime si estamos en una calle solitaria y es de noche. Así que se abría ante mi una disyuntiva de difícil solución: para conservar mi porte de caballero (siempre pienso que decir estas cosas quedaría mejor si llevara un monóculo) debía dar las buenas noches a la misteriosa dama en caso de ser conocida, sin embargo, en caso de ser una desconocida, lo cortés hubiera sido pasar de largo sin cruzar palabra. Pero yo, en aquellas circunstancias, todavía no había decidido si era conocida o desconocida.

En estas disquisitudes me hallaba yo cuando mi mirada y la suya se cruzaron, haciendo que la situación se volviera todavía más curiosa. Ya estábamos casi a la misma altura y mis ojos miraban hacia los suyos y los suyos hacia los míos. Así que ella me sonrió. Más bien, hizo una especie de tímida sonrisilla. De hecho era tan tímida que no me quedó claro si su significado era "¡uy, cuanto tiempo, compañero de curso al que hace mucho que no veía!" o por el contrario significaba "¡uy! un misterioso y atractivo desconocido me está mirando, ¡sonreiré y me ruborizaré!" (sí, mi autoestima mola mucho). Vamos, que la sonrisilla de la chica no me aclaró si nos conocíamos o no. Sin embargo me obligaba a responder de alguna manera. Así que yo también le sonreí. En realidad hice un amago de media sonrisa que no dejaba claro si le estaba dedicando un gesto simpático o si estaba sufriendo una parálisis facial (espero que ella lo haya interpretado de la primera manera).

Y a continuación dejo varios finales alternativos para esta historia, para que elijas el que más te guste:

Final La cruda realidad:
Nos fuimos cada uno por su lado y, a día de hoy, sigo sin estar seguro de si conocía o no a la chica misteriosa.

Final Romántico:
Ya nos habíamos cruzado cuando yo me dí la vuelta para verla marchar. Entonces ella también se giró y nuestras miradas volvieron a cruzarse. Me dije "¡qué diablos!", caminé hacia ella, la agarré por la cintura y la besé apasionadamente mientras sonaba esta música. Fuimos felices, comimos perdices y hoy vivimos en un castillo junto al Loira.

Final Hollywood:
Nos cruzamos y justo entonces mi sentido arácnido se activó, así que me giré para ver qué pasaba. La chica en realidad no era una chica, sino un organismo cibernético con forma de chica enviado desde el futuro para asesinarme. Afortunadamente en ese momento aparecieron Schwarzenegger, Stallone y Chuck Norris en un Harrier del ejército americano y me rescataron. Hoy los cuatro sobrevivimos como soldados de fortuna: si usted tiene un problema y nos encuentra, tal vez pueda contratarnos.

Hala, que tengáis buen domingo, mangurrianes. ;P

13 comentarios:

  1. pues a mi me gustaría el final romántico pero una versión más light en porque tampoco hace falta que se besaran y se fueran a vivir a un castillo , con que charlaran cinco minutos y se dieran los teléfonos para poder seguir en otro episodio me conformo.
    Cuando pongo tu mirada de mirar de lejos pero de lado mi chico dice que estoy igualita que esto " ¬¬ "
    Y es música que pusiste era la que sonaba cuando dos sims se besaban al fin! ja!

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  2. ¡Ey!

    Tus finales alternativos son demasiado cursis. En mi barrio serían así:

    -Final La cruda realdad (versión Villaverde): Os fuisteis cada uno por su lado y al avanzar unos metros te atracó una banda de macarras. A día de hoy no sabes si la chica pasaba por allí o era colega de los atracadores y quería distraerte.

    -Final Romántico (versión Villaverde): Te diste la vuelta para verla marchar y entonces apareció su agresivo y musculado novio acusándote de mirarle el culo a su chica. Te dio una paliza mientras sonaba esta canción.

    -Final Hollywood (versión Villaverde): Finalmente reúnes valor para acercarte a ella y cuando la ves de cerca resulta ser Toni Cantó vestido de mujer.

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  3. jajaja, yo quiero el final romántico, y además, quiero una invitación para el castillo del Loira, con un par de semanas de relax, me conformo (no tomes a broma ninguna de mis palabras, eh!)

    ;)

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  4. Yo... me quedo con el final Hollywood! aunque en el elenco te faltó Jackie Chan, siempre tiene que haber un pringadillo que se lleve alguna leche para darle emoción :p

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  5. Celia, pues sí, el tuyo hubiera sido un buen final. En fin, la próxima vez que me encuentre con una semi-desconocida en una calle peatonal... lo intentaré. :D
    jaja, seguro que estás muy simpática cuando pones cara de emoticono escéptico :D
    Y, sí, es la misma música que sonaba en Los Sims, yo también lo recuerdo. ¡Todo un clásico!.

    Doctora, ¡ey!. :D
    jaja, tus finales son geniales, muy de película de Almodóvar.
    El final romántico es trágico, pero la banda sonora le queda de maravilla. ;D
    Eres la monda. :D

    Speedy, jaja, sé que una entrada ha sido un éxito si tú me dices que estoy fatal. :D

    Ío, nada nada, no te preocupes, que un día de estos envío a Ambrosio a recogerte en el jet privado y te tengo en el castillo para la hora de cenar. Lo único que hoy no me viene bien, mejor esperamos a cuando me toque el superbote del Euromillones. ;D

    Selden, ¡Jackie Chan! ¡qué fallo!. Jackie Chan es el mejor, es fundamental para el nuevo Equipo A. Bueno, lo cambiamos por Chuck Norris y santaspascuas. :D

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  6. yo me quedo con el final romántico, esas escenas de cruces de miradas que desembocan en historias más profundas me encantan, blandito que es uno. me encantan, también, los finales alternativos villaverdenses, ese momento toni cantó es de traca!

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  7. A lo mejor la primera vez sucede el final crudo, pero es posible que haya una segunda vez...Uno nunca sabe

    Yo le hubiese saludado como si la conociera. Eso descompone mucho a la gente ;D

    Saludos

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  8. Raúl, sí, la verdad es que el final romántico hubiera estado bien. :D
    Los "finales villaverdenses" son de película, sí. :D

    Manuel, jaja, tú sí que sabes. Pues si la veo otra vez la saludo como si la conociera (además, en cierto modo será verdad). :D

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  9. Oooooh!, a mí me gustaría que hubiera pasado el romántico, pero el de Hollywood mola mil!!!!
    Los de Doctora son desternillantes, pero... mejor no pasear por su barrio.
    El final real es simplemente las dos sonrisillas o al final os saludásteis o algo?

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  10. Rune, jaja, los dos hubieran sido buenos finales... :D
    Los de Doctora son fantásticos pero, sí, dan un poco de miedo. :D
    El final real son las sonrisillas y nada más. Pero, a ver, lo más probable es que no la conociera de nada y sólo fuésemos dos personas que se cruzan en la calle. (O eso o los dos somos socialmente ineptos). :D

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  11. Versión romántica tipo "Definitivamente, quizás" o "Serendipia":

    Os volvéis a encontrar una y otra vez, hasta que al final las sonrisas pasan a ser risas y por último, surge la inevitable conversación, el café, las copas, las cenas... después de coger 5 kg cada uno, vivís una preciosa historia de amor en París (que está mejor comunicado que el Loira) y mientras compráis baguetes juntos, os preguntáis si realmente os conocías de algo y si el amor consiste en consumir tanto hidrato de carbono.

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  12. Loque, ese final también estaría bien: al final seríamos felices y gorditos, y no importaría si nos conocíamos de antes. :)

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