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miércoles, 27 de febrero de 2013

Consulta informática

Normalmente Blogger y yo nos llevamos bastante bien: yo no me meto con él y él no se mete conmigo. Pero últimamente me pasa una cosa extraña y no sé si alguien podrá echarme una mano. Por si acaso, voy a exponer el problema, a ver si alguien "mayor y más sabio" que yo puede ayudarme.

La cosa es que desde hace un tiempo hay problemas con mi imagen de perfil de Blogger (aquel Spiderman que salía antes junto a mis comentarios). Ahora, no sé por qué, la mayor parte de las veces el personajillo no aparece. Así que pensé que tal vez era hora de cambiar de avatar de Blogger (hasta me he hecho uno en plan manga, que tiene cierto parecido a mi) (cierto parecido si le echas muchísima imaginación). Pero Blogger no me deja cambiar mi imágen de perfil. Por ningún lado aparece la opción de eliminar la imágen antigua ni de subir una nueva. (Aquí debajo dejo el pantallazo con lo que me aparece en la pantalla de editar perfil).


Como veis, en foto del perfil aparece un icono que indica que hay algún problema, pero no hay rastro de ningún botón que me permita cambiar la imagen para mostrar ni subir una nueva desde el PC.

En fin, apelo a vuestra inventiva para hacer un brainstorming de posibles soluciones (y si no, me quedo sin imagen de perfil, que tampoco pasa nada). ¡Gracias!.

viernes, 22 de febrero de 2013

El espíritu de los 90

Hace poco me he hecho con un libro que recopila cómics de superhéroes que se habían publicado originalmente en el año 1999. Dejando aparte mi frikismo natural y mi afición a las historias con final feliz, me lo estoy pasando en grande con este libro porque me recuerda a ese ya casi olvidado espíritu de los 90. Me explico.

En la actualidad, entre la crisis económica mundial, las crisis políticas, los conflictos de todo tipo, etc., hay una especie de clima de hastío, cansancio y pesimismo que se hace notar a la mínima oportunidad. Cuando uno ve una película o una serie de televisión o incluso lee un cómic de superhéroes actual, ese clima de mal rollo se filtra por todas partes. Las tramas suelen hablar de terroristas, de peligros diversos e invisibles, y de problemas que se suceden uno tras otro sin que podamos hacer otra cosa que no sea ir remendándolos para evitar males mayores.

Sin embargo esto no siempre fue así. Hubo una época bella, optimista y divertida en la que la gente no sólo se dedicaba a lidiar con aluviones de problemas, sino que además imaginaba futuros brillantes, esperanzadores y espectaculares. Hubo una época en la que la televisión hablaba del siglo XXI como un momento futurista que nos traería tecnología, comodidad, bienestar y grandísimas oportunidades. Hubo una época en la que cuando te encontrabas a un amigo por la calle y le preguntabas "¿qué tal?", en vez de responder "vamos tirando, pero ya sabes que está muy mal la cosa", lo que hacía era sonreirte, darte una palmada en el hombro y contarte un chiste. Como decía alguien de alguna película (no recuerdo cuál era), "hubo una época después de la Guerra Fría y antes de la guerra contra el terrorismo en la que nuestra mayor preocupación era saber con quién se acostaba el presidente de los EEUU".

Lo que quiero decir es que leyendo el libro del que hablaba al principio he vuelto a recordar aquel espíritu optimista de antaño (de hace 14 años ya), y me ha encantado. Ha sido como quitarme de encima un nubarrón y volver a llenar mi imaginación de futuribles buenos. Por un momento he vuelto a pensar con impaciencia aquello de "cuando sea mayor..." sin preocuparme por cómo van a estar las pensiones cuando llegue ese día.

En fin, sólo quería decirlo para intentar recordaros que el mundo sigue girando igual que en 1999, y que merece la pena intentar ver el futuro con optimismo. No porque crea que el futuro va a ser necesariamente bueno (eso no lo sé), sino porque haciendo esto el presente mejora de manera ostensible (comprobado). ;)

P.d. Ahora que lo pienso, me ha quedado una entrada bastante chorras. La idea era transmitir un poco de bienestar, pero me ha quedado algo más parecido a esas frases manidas de autoayuda al estilo "hoy puede ser un gran día" o "aguanta nena". En fin, de todos modos espero que la disfrutéis igualmente, porque ahora que la he escrito voy a publicarla :P

martes, 19 de febrero de 2013

Pete el guapo

Voy a dedicar esta entrada a un personaje que se está haciendo ilustre (irritantemente ilustre) en mi ciudad. Como no sé su nombre lo llamaré "Pete el guapo", no porque se llame Pete ni porque sea guapo, sino porque su comportamiento tiene ciertos paralelismos con el personaje de Los Simpson que tenía el mismo nombre (vamos, que toca música a cambio de monedas y que, una vez que ha empezado a tocar, no hay manera de que pare).

"Pete el guapo" es un músico callejero que últimamente pulula por el centro de la ciudad armado con un órgano eléctrico bastante grande y unos bufles amplificadores para asegurarse de que su "arte" se escuche en toda la calle donde esté situado. En vista de esta descripción tal vez pienses "qué tipo más majo, que se dedica a conmover el corazón de los peatones con bellas baladas y románticas melodías" (sí, imagino que tienes unos pensamientos muy pomposos). Pero la cosa no es del todo así. 

El modus operandi de nuestro "Pete" es sentarse en su silla de tijera frente al piano (órgano), colocar un bote lleno de piruletas sobre el instrumento para ofrecérselas a los niños que pasan por delante (debo acalarar que el hombre tiene una pinta, digamos, peculiar: los padres de los niños se ponen bastante nerviosos intentando rechazar educadamente los dulces), y ponerse a tocar canciones a todo volumen. Las canciones suelen ser clásicos bastante conocidos (pasodobles y cosas así), así que todos sabemos más o menos qué notas deberían sonar. Pero "Pete", cuyo lema parece ser "se aprende practicando", no es que toque demasiado bien, así que es frecuente escuchar notas fuera de sitio, equivocaciones y estrépitos varios (porque le gusta poner el instrumento en modo taladratímpanos super agudo). Además, como es un tipo marchoso, acompaña todas sus actuaciones de una de esas bases de percusión que traen de serie los órganos eléctricos, así que la pachanga está asegurada. (Nota: no sabrás lo que es el auténtico ritmo hasta que escuches el "Que viva España" de Manolo Escobar con un sonoro chunta-chunta de fondo).

En resumen, que una persona puede estar dándose un paseo tan tranquila por la calle al tiempo que recuerda un chiste gracioso, o resuelve mentalmente una complicada ecuación, o discute sobre el caso Bárcenas con su acompañante... y de repente deja de oir sus propios pensamientos para llenar todo su cerebro con la versión tecno de Paquito el Chocolatero a todo volumen.

Así que, "Pete", si algún día lees esto, mi única petición es que bajes un poquito el volumen de tu música y te tomes descansos más largos. Sé que eso hará que tu arte llegue a menos gente, pero recuerda que "las mejores fragancias siempre van en frascos pequeños". ;)

viernes, 15 de febrero de 2013

Meteorito a la vista

Traigo unas imágenes de un espectacular meteorito que cayó hoy mismo en Rusia, cerca de los montes Urales. A estas horas hay varios videos en internet grabados por videoaficionados y por las cámaras de a bordo que suelen llevar muchos coches en aquel país.





Parece ser que el meteoro se despedazó mientras caía, por lo que los daños que ha producido no han sido debidos a ningún golpe de las rocas en sí, sino a la onda expansiva en la atmósfera de nuestro planeta, que parece ser que ha producido la rotura de muchos cristales y algunos heridos.

Puedes encontrar más información sobre el asunto en la web de Microsiervos (donde me he enterado yo) y en periódicos como La Voz de Galicia, La Vanguardia o 20 minutos.

P.d. Por cierto, esta noche pasará muy cerca de la Tierra el asteroide 2012 DA14, a unos 28000 km de nosotros (más cerca de lo que está la Luna). Estad atentos porque, en teoría, debería poder verse y promete ser espectacular (es un pedrusco de 130000 toneladas). (Y no volverá a pasar tan cerca hasta 2046).

miércoles, 13 de febrero de 2013

¡Premio!

Más o menos con la cara que ves aquí al lado estaba yo cuando Verillo estaba decidiendo a quién iba a entregar sus dos premios. ¡Dos premios!. Sí amigos, estoy desatado. Estoy en un plan recogepremios que ríete tú de la Roja. Eufórico estoy.
En serio, es una gozada que se acuerden de uno a la hora de repartir estos reconocimientos virtuales, porque nos hacen sentirnos queridos. Es como si te dijeran: "escribes unas chorradas como templos... pero de vez en cuando se te cuela alguna cosa interesante". Y, para mi, eso es muy importante.

El primer premio no tiene condiciones: ni preguntas, ni obligaciones, ni ná de ná. Sólo buenos deseos. Es un premio para la gente que lee nuestros blogs y con los que pasamos unos ratos tan buenos. Así que muchas gracias desde aquí y, en lo que a mí respecta, lo entrego a su vez a todos los lectores/as de La Terraza, que son una pasada y me hacen sentir afortunado por estar ahí (jopé, me estoy emocionando y todo) :D


Pero espera un poco, que ahora llega el premio complicado (porque tiene preguntas y demás), pero que recibo con mucho orgullo. Porque no todos los días se recibe un Cojonudos Blog Award. ¡Peazo premio!. Antes de continuar voy a ponerlo debajo de estas líneas, que así decora la entrada y de paso le doy un poco de envidia al personal...


Ahora llega el momento de cumplir con los requisitos, que son los siguientes (¡ay! esto de ser una estrella es agotador) (y muy entretenido) :D

a) Colgar el premio en la pared del blog
Ahí está, bien colocadito. Tengo que acordarme de pedirle a Ambrosio que me lo mantenga bien limpio siempre... (por cierto, ¿os acordáis de Ambrosio? Era el mayordomo que le llevaba los bombones a Isabel Preysler en los anuncios de antes. Ambrosio y el mayordomo de Tenn que había antes, el de el agodón no engaña, hicieron visible la profesión de mayordomo...).

b) Agradecer al blog cojonudo que te nominó
¡Verillo!, ¡tú que eres tan guapa y tan lista, tú que te mereces un príncipe o un dentista!: ¡gracias!. :P

c) Contestar cinco preguntas:

1. El libro más cojonudo que has leído.
Err, se me ocurren algunos, pero esta vez creo que voy a tirar de clásicos. Voy a decir uno del que casi no me acuerdo porque lo leí siendo un adolescente (inicios de la adolescencia, creo), pero que recuerdo que en su día me gustó mucho: Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne.

2. La peli más cojonuda que has visto.
Voy a quedarme con... Granujas a todo ritmo (Blues Brothers). Yo creo que es la única película con números musicales que me gusta de verdad. Tiene mucha acción, te partes de risa, y si no bailas por lo menos un poco mientras la ves es que eres de piedra (esto lo dice uno que normalmente no baila ni aunque el destino del mundo dependa de ello).

3. La canción más cojonuda que hayas escuchado.
Estas preguntas siempre me descolocan. La verdad es que no sé decir una canción concreta: nunca he sido muy musical. De todos modos, para que no digáis que no respondo, Mad season, de Matchbox Twenty, no está mal.

4. Lo más cojonudo que has hecho en la vida.
Bueno, está aquella vez que viajé atrás en el tiempo para salvar la vida de Sarah Connor... Ah, no, espera, que eso era una película...

5. ¿Si tuvieras que reencarnarte en un animal, cuál sería el animal más cojonudo en que te reencarnarías?
Aunque no tenga mucho glamour, podría estar bien una gaviota (de las del PP no, por favor), porque son todoterreno: pueden desplazarse por tierra, agua y aire, y en todos los medios los hacen bien, con agilidad.

d) Premiar a cinco blogs cojonudos
Esta parte me la perdonáis ¿no?. (Es que elegir sólo 5 blogs cojonudos de entre todos los blogueros/as cojonudísimos que conozco es muy difícil). :)

Pues hecho está. Muchas gracias a todos por las visitas y por hacerme pasar unos momentos tan buenos. ¡Nos leemos!.

martes, 5 de febrero de 2013

Restlessness

Hoy me voy a poner en plan mainstream. ¿En qué se nota eso?, pues principalmente en que el título de la entrada está en inglés y es aparentemente profundo, en que voy a escribir cosas sobre mi mismo (ya sabes: lo que hago, mis sentimientos y rollos de esos) (tranqui, no me voy a explayar mucho, que uno tiene una imagen de frío machote que mantener, ejem), y en que he escrito la palabra mainstream (que en castellano coloquial podríamos traducir como "según la moda", "igual que la mayoría" o "más visto que el tebeo").

Estos días me he dado cuenta de que tengo que ser más activo y hacerme más culto, así que estoy bastante inquieto (bueno, tampoco mucho, que mi pachorra habitual sigue ahí). Por lo pronto ya tengo la patica inquieta (estoy pensando en hacerme un invento al estilo del de Enjuto para aprovechar toda esa energía). Pero, no contento con mover las piernas cuando me siento, también estoy haciendo alguna cosilla más (soy así de ambicioso) (y, sí, se me están acabando los paréntesis, voy a empezar a racionarlos). Una de ellas es estudiar inglés.

En mi búsqueda de un conocimiento más profundo de la lengua de Shakespeare, he empezado a ver alguna que otra serie de televisión en inglés. Una de ellas es la última temporada de Smallville (que en español se llamaría Villapequeña, ahí lo dejo), que va sobre ese jóven Superman de treinta y pico añazos que tiene que "encontrarse a sí mismo" y todo eso. Lo más interesante de ver la serie en inglés es darse cuenta de que Clark en realidad se llama "Clllllerrrrrk" y Lois en realidad se llama "Lúis".

Pero mi descubrimiento principal es una serie llamada Community, que he empezado a ver desde la temporada 3, y que me está gustando mucho. No sé hasta qué punto es conocida esta serie ni si la han doblado al español (supongo que sí, porque estas series americanas acaban llegando tarde o temprano), pero lo cierto es que es muy recomendable. Trata de un grupo variopinto de gente que se junta para estudiar en la universidad. Todos ellos son alumnos que se salen un poco de la media por edad, costumbres, etc. La serie no deja de ser una comedia de esas en las que cada personaje tiene su papel asignado: el guaperas egocéntrico, la pija concienciada con temas sociales, el viejo machista, racista y homófobo (divertidísimo Chevy Chase en este papel), el macarrilla, el estudioso, la dulce y religiosa ama de casa, y la superempollona. La serie está llena de chistes y referencias a temas de actualidad, mezclando el humor más puramente payaso con momentos más sutiles y divertidos. Además huye del estereotipo universitario americano de las hermandades y los alumnos borrachos (que además no tiene nada o casi nada que ver con la realidad, al menos en mi experiencia), y se centra más en un grupo de estudio "realista" (importantes las comillas en la palabra "realista"). En resumen, que si estás buscando una serie para ver en versión original, tal vez quieras echarle un vistazo a esta.

Bueno, y con esto me despido, que empiezo a hablar de mi mismo y mis costumbres audiovisuales, y no paro. Es algo así como lo que le pasaba a Robert De Niro en Una terapia peligrosa: que cuando empezaba a sincerarse con el psicólogo, ya no podía parar. Pues eso, dajad de sonsacarme, que no pienso decir ni una palabra más. No. Ni una. Me callo. Ni mú. Chitón.