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viernes, 31 de mayo de 2013

Will y Carlton ¡juntos de nuevo!

Será que estos días estoy nostálgico o será que este video está rodando por internet y no dejo de encontrarme con él, pero quiero compartir con vosotros la actuación que Will Smith, Alfonso Ribeiro (Carlton) y "Jazzy" Jeff (Jazz) hicieron en un programa de televisión recordando sus bailes y canciones de El Príncipe de Bel-Air. Aparte de un remix del tema principal de la serie, también bailan una canción de Tom Jones al más puro estilo Carlton y una música que no sé cómo se llama pero que recuerdo que me hacía mucha gracia la vez que la interpretaron en la serie. Me encantan. (La parte más molona empieza en el minuto 3:45, por si eres muy impaciente).



miércoles, 29 de mayo de 2013

Guerreros de cristal

-Diablos, Marvin, ¿qué es esto?. -preguntó Joe levantando el manuscrito al tiempo que mostraba una mueca de desconcierto.
-La nueva historia, ¡la definitiva!. -respondió Marv con entusiasmo.
-¿"Guerreros de cristal"? ¿Estás de coña? Dime que estás de coña, por favor.
-Nada de coñas. Piénsalo: son guerreros... ¡y son de cristal!.
-...
-¿No lo captas? Es poético. Es un contraste en sí mismo. Se supone que son duros y resistentes porque son guerreros, pero al mismo tiempo son frágiles porque son de cristal.
-Sí, sí, es muy poético todo, pero se supone que es un guión de acción. Se supone que son guerreros de verdad, en sentido literal. De los que van a la guerra.
-Así es, Joe. Guerreros de cristal que luchan.
-¡Pero eso no tiene sentido!. Si unos guerreros de cristal lucharan, morirían al instante. ¡Se romperían!.
-Ahí está el drama.
-¿¡Qué drama!?. Tienen que durar al menos una temporada entera, ¿cómo van a hacerlo si son de cristal?. Serían unos guerreros pésimos, se romperían enseguida.
-O son excelentes. Piénsalo: al ser tan frágiles deben serlo. No se pueden permitir un solo error, tienen que ganar siempre porque de lo contrario, mueren hechos pedazos.
-Pero entonces no habría tensión. Si son tan infalibles que nunca reciben ni un rasguño, ¿por qué habría de conectar con ellos el espectador?. No queremos héroes infalibles, queremos heroes que resulten heridos, que casi pierdan pero salgan victoriosos en el último momento. Eso es lo que vende.
-Pero estos guerreros son de cristal. Siempre están en peligro de ser destruídos, la tensión está garantizada. Para ellos cualquier momento puede ser el último. Incluso una ligera brisa pordría hacerles caer y morir.
-No me lo puedo creer, ¿pretendes hacer una serie de acción protagonizada por unos tipos que pueden ser derrotados por una "ligera brisa"?.
-No me dirás que no es original...
-¿¡Pero tú te escuchas cuando hablas!?. ¡Estás como una regadera!.
-Habrá quien piense eso y habrá quien piense que soy un genio. Dejemos que la historia me juzgue...
-¡Pero, pero...!
-Te garantizo que funcionará.
-¿Guerreros... de... cristal? -Joe se llevó las manos a la frente y las delizó hacia la parte de atrás de la cabeza en un gesto de agotamiento.- ¿Sabes qué? Haz lo que quieras. Al fin y al cabo aprobaron Perdidos, y ellos tampoco tenían buenas ideas.

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Un par de cosas sobre este relato: es un experimento tonto que he hecho en un momento, así que no me lo tengáis en cuenta. Y, otra cosa, acabo de descubrir que existe un libro que realmente se titula "Guerreros de cristal", pero creo que va sobre la política argentina. En fin, que es pura casualidad, pero me ha hecho gracia descubrirlo.

lunes, 27 de mayo de 2013

La sencillez de antaño

Cuando veo una película actual o una serie de televisión o leo un libro, a veces echo de menos la inocencia y la sencillez de antes. En realidad "echar de menos" no es la expresión adecuada porque las obras antiguas a las que me refiero las estoy descubriendo desde hace relativamente poco. Lo que quiero decir es que siento una conexión especial, un relax extra cuando veo estas pelis viejunas.

En las obras de ficción actuales prima el realismo, la crudeza, el detalle. Una película de acción es buena si hay muchos tiros y litros de sangre, una bélica es admirable cuanto más horribles sean las escenas de combate, una histórica debe representar fielmente los estragos del hambre y las enfermedades en sus personajes, incluso una película romántica es buena cuanto más plausibles sean las situaciones de estrés y sufrimiento de la pareja protagonista. Bueno, tal vez haya exagerado un poco todo esto, pero seguro que estamos de acuerdo en que se pone mucho énfasis en la necesidad de que todo parezca "real". Y eso está muy bien, es decir, que nadie me malinterprete, me gustan como al que más pelis actuales llenas de efectos especiales, persecuciones frenéticas, investigaciones detalladas, chistes verdes, referencias a temas de actualidad, violencia (en la medida en que sea necesaria, que tampoco es cuestión de pasarse de la raya) y demás cosas chulas.

Pero hay otro tipo de cine (también series y literatura, pero me voy a centrar en el cine) en el que se daba importancia a otras cosas, y que no era ni mejor ni peor que el actual, simplemente era distinto. Hablo de las películas que hoy consideramos antiguas.

En las películas antiguas, las de mediados del siglo XX, no importa demasiado que los decorados no fuesen perfectos, o que cuando una escena trascurría en el interior de un coche se viera cómo el paisaje pasaba por el exterior haciendo movimientos extraños, o que los personajes se pelearan a puñetazos y por turnos, o que el insulto más gordo que se pudiera escuchar en todo el metraje fuera "¡embustero!". En aquellas películas era el espectador el que tenía que poner de su parte, el que tenía que imaginar que aquellas situaciones realmente eran posibles.

Escribo esta entrada pensando en pelis como Con la muerte en los talones, Espartaco, El tesoro de Sierra Madre, La extraña pareja o Conspiración de silencio (he mezclado de todo aquí). Todas ellas son épicas, o graciosas, o intrigantes... pero también son "inocentonas". Creo que de vez en cuando está bien darle una oportunidad a alguno de estos clásicos, totalmente libres de escenas sangrientas realistas pero con todo el sabor de la aventura. Quizá hable más a fondo de alguna de ellas en el futuro, pero de momento me limito a recordar a todo el mundo que, para esos días en que no sabes qué ver en la tele, seguro que te lo puedes pasar bien con un clásico. Los hay realmente entretenidos.

jueves, 23 de mayo de 2013

Pensamientos profundos

Tomémonos un momento para relajarnos y pensar en las grandes cuestiones del universo...

domingo, 19 de mayo de 2013

Iron Sky

Hoy traigo una crítica de una película extraña. Una producción independiente, realizada con bajo presupuesto reunido mediante crowdfunding (gente de todo el mundo ha puesto pequeñas cantidades de dinero para colaborar en su elaboración) y cuyo resultado podría definirse como "raro". Hablo de Iron Sky.

La historia es sencilla. En el año 2018 EEUU envía una nueva expedición con astronautas a la Luna (con un objetivo más publicitario que científico). La sorpresa llegará cuando descubran que nuestro satélite natural no está tan vacío como debería. Un gran grupo de nazis que escapó de la Tierra al final de la II Guerra Mundial se ha establecido secretamente en la cara oculta de la Luna y ha creado una nueva sociedad basada en el Tercer Reich. Y están planeando su regreso...

Cuando uno ve esta película, cuyo género es dificil de definir pero que podríamos situar en un término medio entre la ciencia-ficción de acción y la comedia, la sensación que tiene es que sea un filme escrito por quinceañeros. Me imagino a los guionistas en un aula de instituto, en el descanso entre la clase de Historia y la de Pretecnología, reunidos entorno a una mesa pensando el argumento y diciendo cosas como "los malos podrían ser nazis... o selenitas de la Luna... o mejor aún: ¡nazis de la Luna!". Pero el caso es que son unos quinceañeros a los que no les ha salido mal del todo el experimento.

Iron Sky es una comedia alocada y dificil de describir. Una película que mezcla acción y chorradas a partes iguales. Una producción que a ratos te hace reir y a ratos te hace pensar que es una tontería sin gracia y demasiado larga (dura 93 minutos, pero a veces hasta parece demasiado). Siendo sincero debería decir que Iron Sky es una película mala, sin embargo tiene algo que me hace sentir cruel cuando la califico así. Y es que, aunque a menudo introduzca escenas bobas o exageradas, chistes más o menos afortunados y demás altibajos, también tiene algunas bondades realmente reseñables.

Entre las virtudes de esta peli, la principal es el mensaje que trasmite. No pretende darnos ninguna moralina, pero más o menos oculto entre mucha chorradilla de humor unas veces más acertado que otras, se da un mensaje pesimista (¿realista?) sobre los humanos y nuestras (ridículas) ambiciones y conflictos. Nos pone la miel del optimismo en los labios al utilizar un tono jocoso y deslizar la idea de que juntos podemos hacer mucho (hasta el modo de financiación de la producción es prueba de este mensaje), pero al mismo tiempo nos da una bofetada en la cara como ciudadanos, haciendo una feroz crítica sobre la clase política, sobre lo facil de convencer que es la gente cuando se le mete en la cabeza la idea de un enemigo o una patria o un símbolo, y lo estúpida que parece muchas veces nuestra sociedad (cualquier sociedad) cuando la miras desde lejos, con un poco de distancia y algo de objetividad.

Desgraciadamente Iron Sky no es una comedia lo suficientemente divertida, ni un thriller de acción lo suficientemente entretenido, ni una superproducción de ciencia-ficción lo suficientemente imaginativa para ser una película que podamos calificar sin tapujos como buena. Si os recomiendo verla es fácil que alguien me diga al día siguiente que le pareció una tontería de peli, y yo no podría replicárselo. Sin embargo, y dejando aquí la advertencia de que hay tonterías y que dista mucho (muchísimo) de ser la peli perfecta, creo que estaría bien que le diérais una oportunidad. Intentad volver a ser quinceañeros, reiros con chistes simplones, sorprendeos viendo alguna que otra nave explotando y disfrutad viendo a las chicas guapas. Sed superficiales y estúpidos durante 93 minutos y dejad que vuestro cerebro trabaje en segundo plano, quedándose sólo con el mensaje de fondo de la película, no con los chistecillos que hay por el medio. Tal vez así sí que disfrutéis de esta curiosa película, y entendáis esta crítica tan extraña en la que he sido incapaz de aclarar si la peli merece la pena o no.

Lo mejor: Los efectos especiales (espectaculares para una producción de este tipo). El mensaje que nos deja al final. La parodia de la política (la presidenta, la publicidad...). La parodia de las películas americanas.

Lo peor: Podría haber dado para más. No es tan graciosa como pretende: a veces te ríes, pero no es tan tronchante como nos gustaría.

jueves, 16 de mayo de 2013

Creador vs. Rotulador

Siempre he dicho que envidio a la gente que sabe dibujar bien (y que algún día aprenderé a dibujar como es debido, pero siempre lo acabo dejando "para mañana"). A partir de hoy también envidiaré a los que, además de dibujar, tienen suficiente paciencia como para hacer cortos de animación como este. ¡Prepárate para la batalla!:

lunes, 13 de mayo de 2013

Música espacial

Chris Hadfield ha sido el comandante de la Estación Espacial Internacional (ISS) durante los últimos 6 meses. Hoy termina su misión y vuelve a la Tierra. Pero antes de regresar ha grabado este videoclip como despedida.



Este astronauta canadiense siempre se ha caracterizado por sus esfuerzos en lo relativo con la divulgación científica. Durante el tiempo que estuvo en la ISS permaneció muy activo en las redes sociales y elaborando pequeños videos para mostrarnos cómo es la vida en el espacio y contagiarnos algo de su pasión por la ciencia. A continuación dejo los enlaces a unos pocos de sus videos, en los que muestra algunos de sus momentos cotidianos a bordo de la Estación:

miércoles, 8 de mayo de 2013

Proteger el cielo

La contaminación lumínica es un tipo de contaminación formado por el exceso de luz proveniente de fuentes artificiales que no tiene un uso práctico. Esta luz sobrante emitida por farolas, edificios y otras fuentes ha trasformado el paisaje nocturno de nuestro planeta durante el último siglo. Su consecuencia más facilmente perceptible es que reduce de manera notable el número de estrellas y otros objetos astronómicos que podemos ver por las noches cuando estamos cerca de una ciudad u otra fuente de luz artificial. Pero este tipo de contaminación tiene consecuencias mucho más desastrosas en la naturaleza, al provocar desorientación en muchos animales nocturnos, cambiar los hábitos de otros provocándoles enfermedades e incluso la muerte, y provocar problemas de salud a largo plazo también en humanos. Es un problema más grave de lo que parece, pero también es relativamente fácil de atenuar. El uso de farolas más eficientes y con un diseño que proyecte la luz sólo hacia donde sea necesaria podría solucionarlo en gran medida.

A continuación dejo un pequeño documental sobre este asunto (dura unos 6 minutos), por si te apetece echarle un vistazo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Finales de cómic

Últimamente tengo bastante abandonados los cómics. Nunca he sido un gran coleccionista, pero la lectura de tebeos sí que me parece una afición muy entretenida, así que he tenido unos cuantos entre mis manos. El caso es que he pensado que hoy es un día tan bueno como cualquier otro para dedicarle una entrada a este noveno arte. Y para que haya un hilo conductor, he pensado en presentaros algunos cómics que me han gustado y que tienen en común que cuentan el final de un superhéroe. Bueno, más o menos es eso lo que cuentan a grandes rasgos, pero tendrás que leerlos tú mismo si tienes curiosidad por averiguar los detalles.

1. Superman: ¿Qué fue del hombre del mañana?. No he leído muchos tebeos de Superman en mi vida, pero este me lo recomendaron bastante, así que en una ocasión lo busqué y lo leí, y fue un acierto. La historia está ambientada en el futuro, cuando un periodista va a hacerle una entrevista a Lois Lane para que le cuente sus recuerdos acerca de Superman, el superhéroe más grande de la historia que murió años atrás salvando el mundo. A partir de los recuerdos de la viuda, conoceremos la aventura en la que gran parte de los villanos se pusieron de acuerdo para acabar con Superman y de cómo él protegió a sus amigos y salvó el mundo. Una historia en dos entregas muy bien contada, que transmite toda la épica del gran héroe y todo el cariño que sus amigos sentían hacia él, todo aderezado con mucha acción y un tono optimista. Escrita por Alan Moore y dibujada por Curt Swan.


2. Lobezno: el viejo Logan. Esta también es una historia ambientada en el futuro, pero en esta ocasión se trata de un futuro post-apocalíptico en el que los villanos han ganado definitivamente en su guerra contra los héroes. EEUU es un gran desierto dividido en territorios que pertenecen a diversos supervillanos, y Lobezno es un hombre viejo, cansado y traumatizado que vive con su familia en una granja. Pero su vida cambiará cuando se le presente la ocasión de ayudar a un viejo amigo a llevar un paquete al otro extremo del país. Una especie de road movie futurista y violenta en la que los peligros están por todas partes, pero que cuenta con el atractivo de descubrir un mundo apocalípctico e intrigante detalladamente dibujado por Steve McNiven, y con guiones de Mark Millar.


3. Thor: Ragnarok. En su día, mientras los Vengadores lidiaban con el evento que se tituló Desunidos, Thor estaba viviendo su propia aventura en Asgard. El Ragnarok según la mitología nórdica es el fin de los tiempos, el momento en que todo acaba. Y eso cuenta este cómic: un viaje épico en el que Thor intenta hallar la sabiduría para proteger a los suyos o, como mínimo, para guiarlos a en sus últimas horas con honor. Un cómic que cuenta el final de Thor y de todos los dioses con un auténtico sentido de la aventura y de la épica. Un fascinante viaje contrarreloj por mundos fantásticos llenos de referencias a la mitología nórdica y novelado como un gran tebeo de superhéroes. Debo aclarar que después de estos cómics (que corresponden a los números americanos de Thor vol.2 #80-85) no se volvieron a publicar cómics de Thor en varios años, así que es lo más parecido al auténtico fin de un superhéroe en un cómic contemporáneo. Escrito por Mike Avon Oeming, con lápices de Andrea DiVito.


Pues esto es todo por hoy. Que tengáis buena semana. :)

viernes, 3 de mayo de 2013

Rompe Ralph

Después de ver Rompe Ralph, la apuesta de cine de animación de Disney de 2012, me veo casi obligado a comentarla aquí porque es una de esas mini-joyas que merece la pena compartir con todo el mundo. Uno de esos pequeños prodigios que, sin ser una producción destinada a destacar especialmente, ha logrado hacerse un huequecito en mi infantil corazón.

El protagonista de la historia es Ralph, un villano de videojuego cuyo trabajo consiste en destrozar un edificio con sus propias manos, al tiempo que el bueno, Felix, lo repara con su martillo mágico. Pero Ralph está harto de ser el malo, de que lo marginen en su vecindario y de vivir en un vertedero, así que ha decidido que quiere algo mejor. Es por eso que emprenderá una gran aventura colándose en otro videojuego para conseguir una medalla y ganarse el respeto y el afecto de sus vecinos.

La historia de Rompe Ralph tiene una originalidad propia. Es verdad que eso de que los juguetes cobren vida cuando no miramos nos suena de películas como Toy Story, pero en esta ocasión, y con el mundo de los videojuegos como telón de fondo, la historia se volverá todavía más imaginativa, variada y emocionante. Pero lo mejor de todo son los personajes. Todos ellos tienen un carisma especial que hace que el espectador se encariñe con ellos enseguida. Ralph es grandote y tiene mal genio pero también es bondadoso en el fondo (pero sin llegar nunca al empalago). Félix, su rival en el juego, es un bueno responsable, inocentón y alegre, del que también nos encariñamos a pesar de ser el "opuesto" natural del protagonista. Los otros dos personajes principales, la pequeña, traviesa y adorable Vanélope, y la  durísima e implacable soldado Calhoun también captarán enseguida nuestra atención y se ganarán nuestro amor virtual.

De todos modos no nos llamemos a engaño: Rompe Ralph no es Shrek. No digo esto como una debilidad, sino como un dato a tener en cuenta para disfrutar al máximo de esta cinta. Esta es una de esas pelis que hay que ver con ojos de niño. El encanto esta vez no está en los chistes gamberros o los desafíos intelectuales, sino en dejarse llevar por la aventura y disfrutar con unos personajes tan simpáticos. Si lo consigues, pasarás 108 minutos divertidísimos y emocionantes, si no, te parecerá una película del montón, como mucho.

Además, como extra, el metraje está plagado de cameos de personajes de videojuegos clásicos (los productores de la peli se lo han debido currar para conseguir tantos permisos). Si eres jugón te lo pasarás en grande viendo la "vida privada" de tus personajes favoritos, pero incluso si no eres especialmente aficionado a los videojuegos, seguro que identificas a unos cuantos.

Lo mejor: Los personajes (todos). Los cameos de videojuegos clásicos. La historia está bien contada, engancha.

Lo peor: Tal vez se podría haber hecho algo más con Turbo (pero la verdad es que solo lo digo por no dejar en blanco la sección de "lo peor"). :P