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viernes, 24 de enero de 2014

¿Qué le pasó a Tarambana?

Después de unos días de ausencia del mundillo virtual pensé que lo razonable sería dar algunas explicaciones acerca de dónde he estado y qué he hecho. Después me dí cuenta de que si hiciera lo razonable, dejaría de ser digno apodarme Tarambana. Así que en lugar de eso he pensado que lo mejor es que cada uno decida por sí mismo cuál ha sido mi destino de entre esas opciones que seguramente se os han pasado por la cabeza:

1. Al borde de la ley. Una posibilidad es que detrás de mi imagen virtual de tipo majete y sencillo en realidad se esconde un playboy multimillonario (me hace gracia la expresión "playboy multimillonario" porque siempre me imagino a un tipo hortera con una bata de raso flanqueado por un par de pilinguis en bikini, todo de muy dudoso gusto) que ha tenido un encontronazo con la ley. Mi tren de vida desenfrenado de vivir rodeado de "mujeres florero", jacuzzis, coches deportivos poco ecológicos y comida de esa que tiene nombres como "oca caramelizada sobre una sábana de foie estofado con aroma de boletus adobado con caviar de huevos de cóndor" ha acabado por llamar la atención de la Hacienda pública y, claro, se encontraron con que tengo un montón de cuentas secretas en Suiza, en las Islas Caiman y en las costuras del colchón de mi cama. Así que me han acusado de fraude fiscal, blanqueo de dinero, alzamiento de bienes, fuga de capitales y una multa de tráfico por aparcar mi Lamborghini en la plaza de minusválidos del club de campo. Afortunadamente, el ministro ya me ha concedido el indulto y vuelvo a estar tan campante en mi mansión en la Luna (así de rico soy).

2. Un viaje inesperado. A la vuelta de las rebajas, dado que no llegué a comprarme ninguna prenda de vestir, lo que hice fue rebuscar en mi armario a ver si encontraba algo pasado de moda que siga estando en buen estado y me haga parecer un moderno retro (mejor no analicéis demasiado este concepto porque puede daros un colapso mental). La cosa es que buscando y buscando activé un mecanismo ancestral en el fondo del mueble y me trasladé a un mundo de fantasía de animales parlantes, gente de aspecto medieval y cosas así (me resulta difícil hacer las referencias que tengo en mente porque sólo vi un trocito de Las Crónicas de Narnia hace tiempo en la tele, pero como sois muy listos seguro que ya le habéis pillado la gracia y os estáis partiendo de risa). La cosa es que he vivido aventuras apasionantes en ese universo de fantasía, he salvado a todos los buenos, he vencido a todos los malos e incluso he besado a una princesa de esas que son ultraguapas, que no se despeinan nunca y que además tienen mucho caracter y son guerreras (que estamos en el siglo XXI). Al final encontré el camino de vuelta a casa y ahora no estoy seguro de si realmente he vivido esa aventura o simplemente he sufrido una reacción alérgica a la naftalina que me ha hecho alucinar. El único cambio que he notado es que ahora que he salido del armario encuentro inusualmente atractivo al Gran Wyoming...

3. Encuentros en la enésima fase. Iba yo tan tranquilo por la calle cuando, sin comerlo ni beberlo llegué a ser el chuleta de un barrio llamado Bel-Air, fui abducido por extraterrestres. Al principio me dio un poco de miedo que quisieran hacerme pruebas médicas invasivas, así que me pasé casi todo el rato apretando el esfínter, por si acaso. Pero enseguida me dí cuenta de que eran tipos muy majos y que no tiene sentido que viajen millones de años luz de distancia sólo para explorar el colon de los humanos (de hecho sólo vienen para hacer turismo y para otorgarle poderes paranormales y material de obra a Sandro Rey). La cosa es que estaban un poco perdidos para volver a casa y me pidieron indicaciones. Al principio intenté explicarles por dónde tenían que tirar, pero acabé diciéndoles "casi mejor os acompaño yo un poco, que luego hay una dirección prohibida y es un lío", así que acabé yendo hasta Andrómeda como guía y luego tuve que volver. Entre una cosa y otra, más de una semana de viaje.

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En fin, hablando más en serio, que sepáis que estoy bien y que vuelvo a estar por aquí. Espero no tener más desapariciones próximamente, porque me gusta mucho contar batallitas y compartir ratos divertidos con vosotros. Nos leemos. :)

16 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Back for good compañero!!! A mi lo de la abduccion me ha pasado muchas noches, que le decía a la gata que justo salía a tomar algo, y de manera inexplicable, llegaba después del amanecer... Eso sí, con el esfínter en perfecto estado.

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  3. ¡Qué dificil elegir! todas son opciónes muy posibles, la 2º la voy descartar, porque aunque wyoming tiene su aquel por los tirantes y lo intenta con todas sus fuerzas con cualquier hombre, que a ti te atrajera sería dificil, lo de que hayas cambiado tus gustos sexuales si me lo creo xD
    La 3º opción tiene sus puntos negros, e.t estaría en su casa con su teléfono por si se pierden... ya les explica él lo de volver.
    Asi que me quedo con la primera, que aunque en un principio te imaginaba más royo Leonardo Di Caprio, has acabado por parecerme a Bárcenas en bata tirando la esponja en los baños de la cárcel
    Pimiento

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  4. La opción de la abducción es interesante...A mi me gustaría (no que experimenten conmigo, pero si conocer una nueva especie...Ya ves, soy friki de un universo compartido estilo DC comics)

    Lo bueno es que You're back!!!

    Saludos

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  5. Yo voto por la insana esnifada de naftalina en el armario. Lo raro es que viajaras a Narnia y no acabaras con un traje de chaqueta con parches en las mangas.

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  6. León, jaja, es verdad: ese tipo de fenómenos paranormales ocurren de vez en cuando.
    Y, sí, mientras el esfinter siga intacto, todo habrá ido bien. :D

    Pimiento, jaja, así que lo increíble no es ni lo del armario mágico ni lo del cambio repentino de orientación sexual; lo increíble es la atracción por Wyoming...
    Y, sí, un poco al estilo Bárcenas es como me imagino a los "playboys millonarios". :D

    Manuel, pues sí, estaría bien encontrarse con los extraterrestres. Eso sí, mejor que lleven brújula. :P
    Gracias, ya estoy aquí, sí.

    Jill, jaja, veo que has optado por la opción más científica. :D

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  7. Yo voto la de playboy internacional, y por cierto que si ves que lo de la evasión de capitales ya no puede ser, aprovechando que tienes dos tías buenas detrás, puedes hacerte rapero y grabar un video, sobre todo si tienes unas gafas de sol a mano.

    En todo caso espero que no lleves la batita esa de Hugh Hefner, que me da bastante grima.

    La bata, digo, bueno y el tipo también.

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  8. ¡No me puedo creer que te hayas unido al club de corruptos que pululan por nuestro país a modo de Playboy millonetis! Opto por la opción 1... y me alegra que estés de vuelta :D

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  9. Me quedo con la opción 3, fuiste abducido! jijiji.

    Me alegro de leerte de nuevo.

    Un beso.

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  11. Puede ser todo, primero la 1, luego la 2 y finalmente la 3.

    Yo quería ir a Narnia, pero una amiga de mi madre fue allí una vez y en el aeropuerto alguien le metió droga en la mochila. La tuvieron encerrada e incomunicada un montón, y al final salió porque un abogado español que vive allí le echó un cable.

    Y se me quitaron las ganas de ir, claro.

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  12. Loque, ¡pero si la bata al estilo Hugh Hefner es lo mejor de ser un playboy multimillonario!. ¿O acaso pretendes que, en vez de en un multimillonario hortera, me convierta en un multimillonario respetable y comedido?. ;D

    Ío, a mi no me engañas: lo que pasa es que todavía te acuerdas de mi plan de tener un castillo junto al Loira, así que quieres que me lo compre con dinero corrupto y luego te lo ceda durante el verano... ¡que se te ve el plumero!. :D
    Me alegra estar de vuelta y leerte por aqui.

    Eowyn, casi parece que esa sea la opción más factible, ¿verdad?. :D
    Yo también me alegro de leerte de nuevo.

    Doctora, jo, esa sí que hubiera sido una semana intensa... :D
    Con la historia del aeropuerto me has dejado traumatizado. Por otra parte, creo que todos hemos extraído una importante lección: no viajes a Narnia salvo que puedas hacerlo a lomos de un unicornio, porque los aeropuertos narnianos no son seguros... :P

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  13. playboy millonario que se codea con los extraterrestres y es capaz de viajar en el espacio-tiempo... siempre he sospechado que eras un tipo excepcional, pero no tanto! :)

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  14. Raúl, no estoy tan seguro de ser excepcional, pero tengo que reconocer que parece que de imaginación no voy escaso... :D

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  15. Estooooooo ¿¿¿cómo puedes acordarte de la música y ¡¡la letra!! de El Príncipe de Bel Air?????? Pero si hace siglos de eso??? jajajaja Lo tuyo es mucho ;P

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  16. Speedy, jaja, eso es "cultura general". :D

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