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lunes, 13 de enero de 2014

¡Viva las rebajas!

Llega un momento en la vida de toda persona de clase alti-medi-baja en que debe hacer de tripas corazón, prepararse física y mentalmente, y sumergirse en ese maremagnum consumista que nos gusta llamar Las Rebajas. Hace unos días tuve mi primera toma de contacto del año con este caos capaz de poner a prueba la cordura del más imperturbable comprador.

Estaba yo en casa, poniéndome mi chaqueta de lana de cuando hace frío y dándome cuenta de que está a un nivel de desgaste que me hace pensar que podría desintegrarse si alguien la mira demasiado fuerte, así que pensé "va siendo hora de comprar otra...". E hice lo que hubiera hecho cualquiera: acudir al centro comercial más grande de la zona y meterme de lleno en las rebajas de enero, a la caza de alguna prenda suficientemente ponible y que tenga un precio suficientemente bajo como para poder comprarla sin pedirle un préstamo a la mafia.

Nada más llegar, entro en la primera tienda. Es una con un nombre británico que no recuerdo, pero parece ser que es una filial de Zasca (ya sabéis, la empresa de Amancio Hortiga). Levanto la mirada en busca de algo que me pueda servir. Descarto las blusas con trasparencias que tengo justo al lado (las que están justo debajo del cartel que dice "woman") porque no creo que combinen bien con el color de mis ojos. Así que cruzo tooooooda la tienda hasta llegar a la zona de "man" (que significa "chavalín" en spanglish). Allí paso junto a un grupito de hipsters, de esos con sombrerito, gafas de pasta y pantalones ceñidos, y me pongo a mirar las chaquetas. Descarto las que tienen capucha, porque no tengo pensado hacerme rapero a corto plazo. Descarto las que parecen sacadas de una peli americana de los 80 (mangas rojas, cuerpo blanco, una letra enorme en el pecho... ya sabéis, la que llevaba el guaperas justo antes de quedar con la jefa de las animadoras para el baile de fin de curso) (es que a mi siempre me ha gustado más la chica timida del club de debate). Descarto unas americanas con puntitos blancos, que parece que traigan caspa de serie. Descarto unas chaquetillas que parecen hechas de plástico... A estas alturas pensaréis que soy superexigente con la ropa, pero es que todavía no he visto una chaqueta normal y corriente sin florituras raras. ¡Que no es mucho pedir!.

Así que continúo mi peregrinaje por las tiendas. Paso por Los Algodonares, por M&H, por Shelbyville, por Pull & Tiger, por Zasca, por Mozart, por Cortepromiscuo, por Cables, por Dassimo Muti... Ninguno tiene la prenda sencilla que busco. A estas alturas estoy agotado, deshidratado, deslumbrado y, en resumen, hasta los mismísimos cataplines de las rebajas. Y entonces veo un oasis de paz en la distancia. El Fcash.

Entro en esa tienda, paso junto a las tablets, dejo atrás los discos, me olvido de la sección de cine... y llego a la zona de cómics (que, por cierto, está un poco desmejorada últimamente). Allí veo a mi gente: la chica de los leotardos ojeando los tebeos manga, el padre que intenta inculcarle su afición por Superman a su pequeñajo, el chaval de camiseta negra que rebusca en la sección de terror... Y yo, que voy en plan friki a echar un vistazo panorámico de lo que hay. Finalmente pillo un libro del que he leído buenas críticas, pago en el mostrador de un dependiente de mi edad que me mira con aprobación y me vuelvo a casa. Que les den a las chaquetas: en mi primer día de rebajas me he comprado un comic. Ya lo intentaré con la ropa otro día.

9 comentarios:

  1. No, no os gustan mucho las Rebajas, pero luego, un buen dia, comprais algo y al ir a pagar esta al 50% y os pasais el anyo entero presumiendo de vuestro hallazgo. :-P
    Tras tu Odisea, creo que necesitas verdaderamente un/a Personal Shopper.

    Felicidades por el Comic (no me parece el "Fcash" tan diferente a las otras tiendas que has citado. Todavia si hablaras de "la Queli del libro" o "La Sentral" (Barcelona).

    Saludos!

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  2. Pero...No te llevo la marea??. El domingo antes de reyes , aun sin rebajas oficiales, por la calle preciados en Madrid, la corriente me dejo al lado del corte inglés, pero ni siquiera me dejo abrir la puerta ;D

    Luego bajé hasta sol...el delta desplegado en la mallorquina, luchando contra la corriente marina de la calle mayor, me introdujo en la pastelería y pude comprar el roscón...

    Saludos

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  3. La última vez que fui a la Fnac habían metido los cómics a mala leche. Me imagino al dependiente metiéndolos a presión mientras decía apretando los dientes "Entrad, tebeos de mierda".

    No eres rapero, ni deportista... ¿no serás un gili? ;P

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  4. Stuffen, pues sí voy a tener que solicitar ayuda de mi personal shopper (aunque yo la llamo "mamá") :D
    jaja, sí, La Queli del Libro también hubiera estado bien. Pero es que en el centro comercial sólo había Fcash y, en comparación con las tiendas de ropa, es un sitio relajante... :P

    Manuel, jaja, esas riadas de gente si que son una barbaridad. Cuando fui yo había bastante público, pero todavía se podía transitar con cierta libertad.
    Veo que tu aventura a la deriva acabó bien: conseguiste el roscón, que es lo más importante. :D

    Doctora, sí, eso no mola nada. A veces en estas grandes superficies hay cómics descuidados o mal almacenados, por eso es mejor comprarlos en librerías. Por suerte, yo encontré un tomo en perfecto estado. :P
    Y, por si mi comentario no lo ha dejado claro, la respuesta es sí: soy un gilíiiii (pero muy atractivo) :D

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  5. Yo odio ir de rebajas...espero a los últimos días de las mismas, si no hay nada que me guste será porque no tenía que ser para mí.

    Las rebajas lo peor, gente, desorden y precios que no sabes si son reales o ficticios.

    kiss

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  6. uno es como es, no? y no se puede cambiar fácilmente. bien por la gente auténtica. me encantan los nombres "alternativos" de las tiendas :)

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  7. La Estupenda, me pasa un poco lo mismo: tampoco soy muy aficionado a esto de las rebajas (en realidad no soy aficionado a comprar ropa en ningún momento, que es una vara). :P
    Pero a veces no queda otro remedio. En fin, habrá que tomárselo con filosofía...

    Raúl, hay gente que va a las rebajas y se lo pasa en grande y les gusta todo. A veces los envidio un poco. :P
    jaja, gracias, ya ves que son unos nombres muy sofisticados. :D

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  8. jajaja lo que me he reído con esta entrada! El sábado nosotras también fuímos de rebajas y madre mía... había cada cosa que daban ganas de prenderle fuego!
    Las chaquetas esas típicas americanas me resultan muy raras de ver por aquí, no pegan si el que la lleva no tiene a una animadora al lado xDD
    Tomate

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  9. Tomate, sí, hay cosas muy raras en las rebajas. :D
    Y, sí, para llevar esas cazadoras americanas parece que hace falta también la animadora y el Cadillac. :D

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