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martes, 18 de febrero de 2014

Vuelta a los orígenes (o una pequeña crisis bloguera)

Es curioso el mundillo este de los blogs. Cuando abres un blog, todo es atractivo y divertido. De hecho lo es tanto que a algunos nos engancha y seguimos escribiendo cosas durante muchos días, meses e incluso años, de manera que el blog pasa a ser una pequeña pero, a su manera, importante parte de nuestra vida.

Durante los primeros días como escritores de blog todo nos parece estimulante, entretenido y nuevo. En esos momentos prácticamente nadie nos conoce ni nos lee, pero tenemos la sensación de estar compartiendo nuestras ocurrencias con el mundo entero. Al fin y al cabo, eso que estamos publicando aparece en internet, ¡e internet está en todo el mundo!. Fantaseamos con la posibilidad de que alguien que vive muy lejos pueda leer nuestra opinión, reirse con nuestros chistes o asombrarse con nuestros conocimientos. Ese alguien es un completo desconocido pero, por algún motivo, nos gusta pensar que le va a interesar lo que queramos decirle.

Más adelante, cuando ya llevamos unos días escribiendo cosas en el blog y ya tenemos un puñado de entradas en nuestro historial, empiezan a llegar los comentarios (normalmente como respuesta a otros comentarios que nosotros mismos hemos dejado previamente en otros blogs). Y nos encanta. A parte de las palabras bonitas que alguien pueda escribir en un comentario, leer uno de estos pequeños textos en nuestro blog es como que alguien nos diga "he estado aquí y te he leído" o, en otras palabras, "te he hecho caso". No soy de esa gente que pretende ser siempre el centro de atención, pero hay que reconocer que es agradable sentir que te tienen en cuenta.

Con el tiempo nuestra red de contactos virtuales va creciendo. Nos acostumbramos a visitar un pequeño de grupo de blogs de otras personas que tienen gustos y aficiones parecidos a los nuestros o, sencillamente, que una vez escribieron algo que nos hizo gracia. Nosotros les dejamos comentarios a ellos y ellos nos los dejan a nosotros. Y se crea una extraña relación entre todos, una relación difícil de definir. Por una parte no podemos decir que nos conozcamos: la mayoría de nosotros nunca hemos compartido mesa en una cafetería, no conocemos el aspecto físico de la persona con la que intercambiamos mensajes, ni siquiera sabemos cómo se llama, de dónde procede o si tiene alguna coletilla o un acento raro al hablar. Sin embargo es innegable que sentimos una gran cercanía con ellos, un vínculo especial. Se crea una relación de afecto que no tiene nada de virtual. Nos preocupamos cuando ellos se sienten tristes, nos alegramos cuando están felices y nos hacen sentir importantes cuando dicen algo positivo sobre nosotros.

Pero a veces, sin venir a cuento, empezamos a mirar el número de comentarios de nuestro blog. Es una especie de ejercicio de puro ombliguismo. Olvidamos sentirnos importantes por lo que nos dicen esas personas y empezamos a medir nuestro éxito en función de cuántas veces nos lo dicen. Nos volvemos adictos a las atenciones, como si fuéramos niños consentidos. Y nos fastidia que nuestra última entrada tenga menos comentarios que otras anteriores. Al menos a mi me pasó algo parecido hace poco y no me gustó sentirme así, porque en la vida real no soy así. Y porque no tiene sentido.

Deberíamos recordar por qué escribíamos cosas en el blog al principio. Deberíamos recuperar la ilusión por hablar de temas que prácticamente sólo nos interesan a nosotros. Deberíamos disfrutar encontrándonos con gente variopinta, hablando de lo que nos apetezca y pasándolo bien. Y deberíamos sentirnos divertidamente frustrados porque sólo habíamos entrado en internet un momento "para mirar el correo" (y, ya de paso, echar un vistazo al blog) y sin embargo ya llevo media hora aquí empantanado. :P

19 comentarios:

  1. Ays, ¡pequeño Tarambana! me ha gustado mucho esta entrada... quizás porque siento que el mundo de los blogs está de capa caída y a mi me quedáis poquitos de entre todos los que me gustaba leer (y comentar), y puede que mi frecuencia en ello había decaído también un poco. Pero no pasa nada por tener de vez en cuando un poco de ombligismo, por decir "ey, vosotros, estoy aquí y quiero que me prestéis atención"... supongo que es como quedar para tomar un café en una cafetería del mundo real con unos amigos y que cada vez se presenten menos... ¿para cuándo un café? :)

    Muak!

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  2. yo creo que dices en voz alta algo que hemos pensado todos los que tenemos un blog, siempre reconfortan los comentarios, saber que lo que haces llega a los demás, que lo valoran positivamente, y cuando ese flujo mengua, pues te replanteas cosas. yo al menos he tenido alguna crisis en ese sentido, cuando te preguntas ¿pero para qué demonios gasto el tiempo en preparar una entrada? pero al final siempre me apetece seguir compartiendo cosas, independientemente de la afluencia de visitas, igual que me apetece visitar lugares interesantes para seguir aprendiendo, siempre.

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  3. ¡Bájate ya al sur que yo quiero escuchar ese acento asturiano hombre!
    Las "crisis" estas creo que no hay bloguero que no las tenga, pero como dices, pensando en como empezamos se arregla todo y sobre todo, escribir sobre lo que nos de la real gana, y muchos lectores ocultos habrá que los lea ^^
    Besos!
    Pimiento

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  4. Cuando empecé mi primer blog me parecía un éxito que me comentasen 7 personas en una entrada. Luego, con los años me quedaba chafada si no eran por lo menos 20. Y ahora ya me da un poco igual.

    Lógicamente si a partir de mañana nadie me comentase sería un palo, pero ya no escribo pensando en eso, ni cuento tanto los comentarios. Muchas veces escribo sobre pelis, como por ejemplo la última que puse de Lindsay Lohan, que seguramente no le interesen a nadie, pero cuando las veo siento ganas de escribir y lo hago. Si después no comenta la gente pues bueno, mala suerte, pero ahora cuando escribo pienso más en lo que a mí me gusta que en lo que le puede molar a los demás.

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  5. Lo que más tengo que agradecer a este mundillo es haberme dado la oportunidad de conocer gente maravillosa primero en la red y más adelante en persona a través de quedadas... gente que de ser tan sólo letras impresas en la pantalla han pasado a ser verdaderos amigos, personas con las que cuento en mi vida diaria a pesar de encontrarse a kilómetros de distancia.

    La crisis bloggera de "oh, ya no recibo X comentarios" la hemos pasado todos, es lo más normal del mundo... y es cuándo nos debemos plantear por qué estamos aquí y por qué escribimos. ¿Queremos ser famosos o compartir simplemente nuestras ideas con todo aquel que quiera leerlas y tenerlas en cuenta? Por mi parte, me quedo con el conocer gente nueva e ideas diferentes. ¡Vivan los blogs!

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  6. No lo has podido describir mejor, a todos nos mola que nos comenten y cuando no lo hacen te preguntas ¿por qué? ¿no les habrá gustado? ooh cielos ¿qué he hecho mal? xD
    Y al final llegas a la conclusión como bien dices, que hay que escribir para uno mismo, no para los demás ^^
    Tomate

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  7. Ío, te doy la razón principalmente en una cosa: tu frecuencia en esto de los blogs ha decaído. ¡Ponte a escribir ya mismo!. ;D
    Creo que la clave está en no fijarse tanto en cuántos amigos se presentan sino en disfrutar de los que están.
    Y, sobre el café, tomar un café contigo debe ser como tomar un café con... no sé... George Clooney (te considero mi experta cafetera de cabecera). ;D
    Un besín.

    Raúl, sí, me parece que esta reflexión sobre el número de comentarios es todo un clásico. Pero está bien recordar que no tiene mucho sentido: es mejor disfrutar sin fijarnos en estas cosas, sin presiones. Y si de paso nos lee alguien, aunque sólo sea una persona, pues de maravilla.

    Pimiento, uy, sí sí, tengo un acento precioso, seguro que te gustaría. :D (Ahora que lo pienso, seguro que el tuyo también es muy bonito, muy exótico). ;D
    Efectivamente, lo mejor es escribir sobre lo que queramos y disfrutar haciéndolo.
    Besín.

    Doctora, en esto de los comentarios me parece que tú juegas en otra liga. Pero es normal: eres toda una celebridad en el mundillo bloguero. ;)
    Creo que haces bien: lo mejor es escribir sobre lo que te interesa, porque es la manera de disfrutar. Lo que no tiene sentido es que esta afición se acabe convirtiendo en una especie de trabajo con el objetivo de recopilar comentarios.
    Además, cuando escribes lo que te apetece es cuando se nota que estás más a gusto, y eso también le da un valor añadido a lo que haces. A mi me encanta leer tus críticas de pelis de Lindsy Lohan o de cualquier otro artista.

    Jill, es verdad, en este mundillo se conoce gente variada, diferente e interesante. En ese sentido es hasta educativo. Yo me siento muy satisfecho con las personas que he conocido por esta vía: es una buena manera de intercambiar ideas con gente distinta, de ampliar nuestro mundo y conocer otros puntos de vista.
    Estoy de acuerdo: lo mejor es compartir nuestras ideas y nuestro tiempo con quien quiera. No tiene sentido "coleccionar" comentarios, lo mejor es disfrutar de cada momento con cada persona.

    Tomate, es verdad que es agradable encontrarse comentarios pero, pensándolo bien, el motivo de que sea agradable es la relación con la gente (no el número).
    Como dices, lo mejor es escribir de manera que disfrutemos nosotros mismos. Y, de paso, que disfruten también los amigos. La clave está en no necesitar "acaparar" lectores, sino pasarlo bien todos juntos, los que estamos. ;)

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  8. Muy buena reflexión en la que creo que todos los que estamos en el mundillo bloguero nos hemos visto reflejados. No esta mal que nos sacudan de vez en cuando para recordar que fue lo que nos hizo ponernos a soltar nuestras cosas por si alguien quería leerlas.
    Que nos sigamos leyendo y comentando por muchos años...
    Un abrazo

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  9. León, eso es, que nos sigamos leyendo durante mucho tiempo.
    Un abrazo.

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  10. Hola Tarambana:

    Me he visto reflejado en tu entrada. Como alguien escribió antes, todos nos hemos visto reflejado.

    Sigo escribiendo por hobby, por gusto de escribir. Al principio era más personal (de hecho es la etiqueta) y aunque no lo he dejado de hacer me refiero a escribir cosas personales, ya no son tan frecuentes.

    Me he dicho siempre que cuando se convierta en obligación, lo dejaré. De momento no pasará.

    Saludos

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  11. Tienes toda la razón. A mí me pasa lo mismo. Escribía y escribo por contar cosas graciosas en mi blog para que otros puedan imaginarse la de situaciones embarazosas o ridículas que me suelen pasar...pero ha llegado un momento en el que cuando ves que no hay comentarios en la entrada te mosqueas y piensas para qué habré escrito nada.

    Voy a tener que hacer un cambio de chip como tú y empezar a pensar el porqué lo escribo.

    kiss

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  12. Manuel, eso es lo mejor: escribir por hobby, por afición. Es la manera de que esta actividad nos resulte agradable y entretenida, y además seguro que así disfrutamos todos (los que escriben y los que leen).
    Estoy de acuerdo: lo que no tiene sentido es que se convierta en una obligación.

    La Estupenda, pues eso, creo que lo mejor es divertirse escribiendo cosas que nos gusten, y no darle muchas vueltas al asunto de los comentarios.
    Además, es mejor valorar a cada visitante en vez de fijarse en el número total de ellos. :)

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  13. Me ha gustado mucho tu reflexión, creo que todos los que escribimos blogs nos hemos visto reflejados en tu texto.
    El mundo blogger tal vez está un poco en crisis, ya no es lo que era, pero escribir en un blog sigue siendo una experiencia única, porque una vez entras en este mundo, se vuelve una parte de ti.
    Todos hemos pasado por esa etapa de "ombliguismo" pero lo importante no es cuantos followers se tengan o los comentarios que nos dejen, sino seguir disfrutando con la experiencia de la escritura.
    Un abrazo!

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  14. Hiro, gracias. Y estoy de acuerdo contigo: lo mejor es disfrutar de la experiencia y de cada momento, en vez de fijarnos en números.
    Otro abrazo para ti.

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  15. Me parece genial esto que dices y muy acertado, la verdad. Y sí, es curioso cómo uno parece que conoce a la persona, yo llevo siguiendo algunos blogs en el anonimato desde hace mucho tiempo, y cuando veo que han escrito algo nuevo es como si me lo contaran a mí, ya ves tú, pero me hace gracia jaja

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  16. Tienes mucha razón en ambas cosas, por un lado describes perfectamente como fu mi inició en esto de blogger y luego describes comoa ahora me fijo a ver cuantas visitas y tonterias de esas u.u

    Y si debemos volver a los originales y hacerlo simplemente porque se siente bien :D

    Gracias por recordarme eso en este post.

    Saludos.

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  17. Ausländerina, es curiosa la relación que se crea entre blogueros, ¿verdad?. Creo que nos pasa a todos: tenemos la sensación de estar intercambiando mensajes con amiguetes que nos hablan casi personalmente. :D

    WarrioR, efectivamente, lo mejor es procurar disfrutar sin preocuparse por otras cosas. Al fin y al cabo, hacemos esto para divertirnos.

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  18. Desde que abrí el blog me paso la vida mirando el correo electrónico, tengo un problema.

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  19. Laurina, jaja, sí, es todo un vicio. Pero también es muy entretenido, ¿verdad?.
    En fin, habrá que intentar usarlo "con moderación". ;)

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