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jueves, 20 de marzo de 2014

Viejuno

Lo he dicho muchas veces: me gusta la tercera edad. No veo el momento de ser un señor mayor, un viejuno, un anciano. En cierto modo, creo que ya soy un viejo que vive en el cuerpo de un joven (el otro día hasta me pasé un rato refunfuñando porque alguien había hecho unos graffitis en una pared de mi barrio) (en mi defensa diré que los graffitis bien hechos y en sitios adecuados me parecen estupendos, pero aquellos eran una birria y solo servían para ensuciar la ciudad) (esta juventud de hoy no respeta nada...).

Lo primero que haría como viejo es apuntarme a diversas actividades propias de mi edad. Me echaría unos cuantos amiguetes de mi quinta e iría todas las tardes a jugar a la brisca. De vez en cuando también jugaría al dominó, y cada vez que pusiera una ficha en la mesa la golpearía con todas mis fuerzas armando un gran alboroto y gritando cosas como "¡pito doble!". Seguro que sería maravilloso.

Pero eso sólo es el principio: donde mi vida sería fantástica es en mi relación con las chicas señoras. Sería todo un donjuan, un superligón de la tercera edad y un señor encantador. Sería uno de esos viejos clásicos y amabilísimos: ya me imagino a mi mismo con un traje impecable, colonia a cascoporro por el cuello y mis cuatro pelos perfectamente repeinados, yendo a buscar a esa señora que me haga tilín, que llevará su pelo perfectamente colocado después de haber dormido toda la noche con los rulos puestos. Le abriría las puertas, la dejaría pasar siempre primero y no pararía de decirle lo guapa que está... Pero, espera, estoy adelantando acontecimientos, primero tendría que ligar con ella.

Esa es la mejor parte de la tercera edad: ligar con señoras. Y es que, pensadlo, siendo un anciano se abre una posibilidad magnífica en el mundo del encandilamiento parejil: ¡ligar tratando a la chica de usted!. Me imagino una conversación de este tipo:
- Hola, doña Eufrasia, hoy está usted bellísima, si me permite decírselo.
- ¡Ay, qué cosas me dice, don Tarambana! ¡A mis años!
- ¿Cómo que "a sus años"?. ¡Con esa carita de angel no puede tener más de 60!.
- ¡Uy! ¡jujuju! ¡qué zalamero es usted! No no, tengo más.
- ¡No lo aparenta!. ¿Le apetece bailar el próximo pasodoble?.
- ¡Pero tráteme con cuidado!
- ¡No podría ser de otra manera!.
(Reconocedlo, chicas: mi "yo" anciano es irresistible).

Además, si la señora es una viuda con hijos y nietos tampoco habría ningún problema, porque sería un viejín tan encantador que seguro que cuando no estuviera delante hablarían de mi diciendo cosas como "¿habéis visto el noviete que se ha echado la abuela?, es un señorín muy agradable, déjalos que disfruten, que para la edad que tienen...".

En fin, sólo me queda desearos que os cuidéis mucho. A los chicos, tened cuidado con la próstata. A las chicas, tomad mucho calcio. Tenemos una cita dentro de 50 años... ;)

13 comentarios:

  1. con la poca tasa de nacimiento que hay, además, la juventud se extingue, seremos todos ancianos en unos años, habrá un mercado fantástico... te vas a poner las botas, tunante! :D

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  2. jajaja sí, por lo que cuentas, prometes ser un anciano seductor y encantador.
    En mi pueblo abundan las viudas y claro, cuando hay algún viejo de buen ver se lo rifan como arpías XD Así que cuando llegue el momento, tendrás señoras para dar y regalar.

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  3. Hacía siglos (bueno, uno, desde el XX) que no oía lo de jugar a la brisca :DD En el Pocoyó no lo dicen nunca.
    Yo iré a por las jóvenes. Total, me van a decir que NO tanto unas como otras....

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  4. jejjeje me alegro de que lo mires de esa manera tan positiva sin tener en cuenta los achaques que podrás tener. Supongo que la totalidad del texto es en modo ironía "on" pero diré (por si acaso) que yo soy todo lo contrario, donde esté la juventud...

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  5. Tarambana, me has conquistado el corazón. Me has sacado una bonita sonrisa. Estaré encantada de esperarte todo el tiempo que haga falta. Iremos a bailar, pasear, tomar un helado sin azúcar y nos reíremos mucho. Yo soy rubia con ojos azules! Imagíname dentro de 50 años! A pesar de estar mayor, con achaques y demás, seré toda una señora que sabrá cuidarte muy bien. ¡Pero nada de irte por ahí con otras, eh! Señor conquistador? (Notese el toque de broma)

    Ya sabes, tenemos una cita.

    Ya te adelanto un abrazo y dos besos como dos soles!

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  6. -¿Habéis visto el noviete que se ha echado la abuela?.

    -Es un señorín muy agradable.

    -Déjalos que disfruten, que para la edad que tienen...

    -¿Y el abuelo lo sabe?.

    -Yo creo que sí, pero da igual, total, como le quitamos la escopeta ya no hay peligro.

    -¿Le habéis quitado la escopeta?.

    -Si fuiste tú, ¿no?.

    -No, no, yo no le he quitado nada.

    -Dios mío...

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  7. Tengo que reconocerlo, eres un señor mayor encantador. Espero estar con el superhéroe a esos años, pero si no, te buscaré para que me saques a bailar un pasodoble :D
    Cuánto tiempo, madre mía... voy a mi blog, allí os espero.

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  8. ;D.

    Trabajo en una residencia de la tercera edad, y los galanteos no van de esa forma mi amigo ;D...Van directo al grano ;D.

    Tengo un abuelo de 102 años. Excepto que ya no camina por la artritis, está muy bien. me gustaría llegar de esa forma a esa edad.

    Saludos

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  9. Es una manera magnífica de encarar esas edades y de disfrutarlas. Mi suegra se ha apuntado a clases de pintura y dice que ya le ha echado el ojo a dos de sus compañeros... ¡si es que hay que aprovechar!

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  10. Tu yo abuelillo va a ser muy requetemajo!!!
    Yo espero ser una viejecilla moderna, con pulseras de pinchos y todo jajaja
    Tomate

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  11. En primer lugar me disculpo por tardar tanto en dar señales de vida, pero es que ayer tuve una tarde un poco loca y no pude hacer más.

    Raúl, pues sí. Lo pienso a veces: los que nacimos en la década de los 80 somos los últimos "abundantes". Alguna ventaja tenía que tener... :D

    Hiro, jaja, así que los viejetes seductores están cotizados... ¡bueno es saberlo!. xD

    Jatz Me, la brisca es un gran juego. Pero cuando se lo propongo a mis amiguetes nunca quieren jugar (panda de jovenzuelos...) :D
    Las jóvenes son muy sosas: ni te llaman "zalamero" ni "truhán" ni ninguna palabra graciosa de esas... ;D

    Nube, es verdad que lo malo es que hay que mantener a raya los achaques. Pero la medicina avanza mucho...
    Lo he escrito todo en plan divertido, pero tampoco he dicho ninguna mentira: creo que hay que intentar ver las cosas con optimismo e intentar disfrutar de cada momento, a cada edad.

    Eowyn, estoy deseando cumplir ese plan: suena todo de maravilla. :D
    Pero, respecto a ir con otras... bueno, lo intentaré pero no prometo nada: es lo que tiene ser un "conquistador" (otra palabra que me hace mucha gracia en esa acepción). :D
    Besos.

    Doctora, jaja, ¡qué peligro tiene la vida del galán viejuno!. :D
    Pero no me preocupa, es más, el riesgo lo hace aún más emocionante... (De todos modos, si te echas un noviete cazador, dímelo cuando te invite a bailar para que esté prevenido...). ;D

    Rune, ¡que alegría verte por aquí de nuevo!.
    No no, yo te invitaré a bailar de todas maneras y al superhéroe le invito a las partidas de brisca o de dominó. Hay diversión viejuna para todos. :D

    Manuel, jaja, así que no se andan con rodeos... :D
    Pues sí, llegar a los 102 años con una salud relativamente buena, estaría bien...

    Chechu, jaja, ¡claro que sí!. Hay que disfrutar a todas las edades. Con una actitud positiva nos lo podemos pasar muy bien en casi cualquier circunstancia.

    Tomate, me parece que vas a sr una abuela macarra, de esas que se tiñen el pelo de azul...
    Pues a ti, en vez de un pasodoble, te invitaré a bailar otra cosa: rock o algo así. :D

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  12. Yo tenía una compañera de trabajo que contaba (muy orgullosa) que a su abuela no le pasaban el teléfono cuando la llamaba un señor con el que estaba "en relaciones".

    O eso intentaban, porque la familia de ella, no les dejaba.

    No es que tuvieran nada en contra del hombre en concreto, es que no podía tener novio y punto.

    Qué salados ¿eh?

    Menos rancios y más señores estupendos que se echan mucha colonia!

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  13. Loque, eso no se entiende, ¿qué problema hay con que la señora se lo pase bien con un señor?. Está bien preocuparse por su bienestar e intentar que esté protegida, pero tampoco hay que olvidar que las personas mayores son adultos: deberían poder hacer lo que quieran.
    En fin, que estoy de acuerdo contigo: hay que disfrutar (y dejar disfrutar a los demás).

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