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jueves, 4 de septiembre de 2014

Si yo fuera rico

Últimamente he visto por internet artículos acerca de la vida de algunas personas (por ejemplo este hombre o esta mujer) que se caracterizan principalmente por poseer grandes fortunas y dedicarlas a montar fiestas desproporcionadas, contratar pilinguis y comprar coches, barcos y demás cachivaches caros. Y,  por supuesto, hacerse muchas fotos para presumir de todo ello.

Sinceramente, me cuesta mucho admirar a estas personas. Son muy guapos y muy ricos y, dado que han amasado sus fortunas jugando al poker, no me cabe duda de que tienen una inteligencia bastante elevada (para ganar en el poker lo mejor es que se te den bien las matemáticas y que tengas buena memoria y buena aptitud de toma de decisiones). Sin embargo, no puedo dejar de pensar que, además de unos gustos muy diferentes de los míos, tienen muy poca creatividad e inquietudes.

Viajaría a las Islas Galápagos
Todo eso de las fiestas, las chicas semidesnudas, el alcohol y los coches deportivos es de lo más vulgar. Y no lo digo en sentido moralista (allá cada cual con sus gustos) sino en sentido vital. Es decir, imagínalo: tienes una enorme fortuna y por tanto todo el tiempo, recursos y tranquilidad del mundo para explorar, visitar y descubrir la infinidad de lugares, personas, costumbres, parajes, conocimientos, aficiones, entretenimientos, espectáculos, paisajes, objetos, seres vivos, eventos y demás cosas que existen a lo largo y ancho de este planeta enorme y lleno de cosas que llamamos Tierra, ¿y lo único que se te ocurre es contratar a un grupo de gente en bikini para que te haga la pelota por tu dinero mientras te haces fotos para subirlas a Instagram? Lo dicho, pocas inquietudes.

Visitaría la Ciudad Prohibida
Si yo fuera asi de rico tal vez me comprara un barco, pero lo utilizaría para viajar. A bote pronto se me ocurre que visitaría las Islas Galápagos, que siempre parecen tan interesantes en los documentales. Pero también me informaría de qué sitios podría visitar por todo el mundo y procuraría verlos. Visitaría los monumentos más emblemáticos, navegaría por los mares más profundos, sobrevolaría las montañas más altas, presenciaría las costumbres más exóticas y los espectáculos más solemnes, comería manjares de todos los continentes y me hospedaría en los sitios con más encanto. Con comodidades, por supuesto, pero con ganas de disfrutar de todo lo que ofrece el mundo y aprender tanto como me fuera posible.

Vería el cielo nocturno desde el desierto de Chile
Para acompañarme invitaría a mis amigos, gente con quien tenga confianza, con quien pueda hablar y divertirme y que sé que me quieren por algo más que mis euros. También invitaría a alguna chica, pero os aseguro que no estaría allí por el dinero, sino porque realmente se siente cómoda conmigo y es alguien a quien quiero y admiro y que tiene suficientes principios como para mandarme a freir espárragos si algún día me vuelvo un ricachón caprichoso y estúpido. Y, por supuesto, os garantizo que mantendría mi anonimato todo lo que pudiera: lo último que haría es salir en televisión o en internet presumiendo de mi fortuna. ¿Para qué? ¿Por qué habría de demostrar nada?

En fin, supongo que esta es una cuestión de gustos y que cada uno hace las cosas a su manera. Por mi parte, lo único que puedo decir es que, si Mr. Bilzerian y Ms. Boeree pretendían que les admiremos o les envidiemos, conmigo no lo han coseguido. Puedo admirar a algunos millonarios (se me ocurre el caso de Bill Gates, que se forró gracias a sus ideas y que parece, por lo poco que sé de él, un hombre bastante discreto, razonable y solidario), pero no a este par de jugadores de poker. Pero bueno, esta es solo mi opinión, y probablemente yo sea un raro, así que no me hagáis mucho caso.

7 comentarios:

  1. Llevo desde siempre leyendo comics y he llegado a la conclusión de que el dinero es lo más parecido a un superpoder que existe en el mundo.
    Pero como decía el tío Ben, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Lo malo del dinero es que cuanto más tienes más quieres y así es difícil emplearlo en cosas de valor.

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  2. Doctora, pues sí, es como un superpoder para hacer muchas cosas y poner a mucha gente a hacer cosas para ti.
    Y estoy de acuerdo con tu reflexión: hay gente que parece tan obsesionada consigo misma y su dinero que pierde de vista las cosas de auténtico valor. Aunque se tenga dinero, es importante mantener la "cabeza fría".

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  3. Hubo una canción en Venezuela que tenía ese nombre: "Si yo fuera rico".

    Como dice doctora, es una gran responsabilidad. No juego lotería, pero siempre sueño en que gastar el dinero. En frío no sería capaz de gastar en joyas o ropa. Creo que haría una ONG o ayudaría a una, pero quien sabe. Primero me tengo que reponer de shock ;D

    Mi abuelo decía y yo lo repito (no sé si es de su cosecha): El dinero no cambia a las personas, saca su verdadera personalidad.

    Saludos

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  4. Me gustan tus propuestas, ahora, yo de barco nada, en avión, en primera clase, y hoteles de cinco estrellas. Biquiños!

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  5. Qué cabeza más bien amueblada tienes!

    No como estos muchachos que, francamente, tienen una enfermedad que en mi pueblo se llama "ser un niñato".... además de ser unos horteras del quince, no es por nada.

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  6. Hombre, no, Tarambana, si fueras millonario lo primero que harías es jubilarme A MI, para que yo pudiera también viajar por el mundo y demás (acompañándote a ti o no, eso lo dejo a tu elección, pero yo no quiero trabajar máss!!!!) jajajajaja

    Dicho lo cual, y ya en serio, si no saben emplear el dinero para disfrutar, es que no hará falta ser TAN LISTO para jugar bien al poker.

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  7. Manuel, también hay un musical muy famoso con esa letra. :)
    Efectivamente, lo principal sería mantenerse frío y pensar las cosas con calma y responsabilidad. Me parece muy bien lo que comentas, de colaborar con una ONG, etc. (De hecho es esperanzador saber que, según leí en alguna parte, un gran porcentaje de la gente a la que le toca un premio gordo en la lotería, dona una parte o colabora con causas solidarias. Así que la gente normal es bastante buena después de todo).
    Y, sí, seguramente sea eso lo que ocurre: que el dinero intensifica lo que ya existía en las personas.

    Cris Mandarica, me alegra que te hayan gustado. Veo que tú optarías por viajar con la máxima comodidad posible. ¡Bien pensado también! :)

    Loque, ¡gracias! :D
    Y, sí, creo que la palabra "horteras" es la que mejor los define. :D

    Speedy, jaja, claro que sí, yo te invito a mi barco cuando quieras. :D
    Decía lo de la inteligencia porque, en el caso de ella, comenta todo el tiempo que estudió astrofísica (como diciendo "¡eh! que uso la cabeza para algo más que para peinarme") pero, vamos, que eso no significa que sean exactamente listos, solo que tienen un ciertas habilidades desarrolladas (memoria, etc.).

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