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jueves, 27 de febrero de 2014

Don Jon

Hace poco he visto la primera película dirigida por Joseph Gordon-Levitt, en la que comparte cartel con Scarlett Johansson y Julianne Moore. A continuación, la sinopsis y mis impresiones sobre la cinta:

Jon Martinello es un adicto al sexo cuya vida gira entorno a su imagen, sus ligues y, sobre todo, su porno. Porque, a pesar de su éxito con las chicas, lo que realmente logra hacer disfrutar a Jon son los videos para adultos de internet. Pero la llegada de dos mujeres muy diferentes a su vida le hará replantearse su actitud y, quizás, empezar a valorar otras cosas.

En su debut en esto de la dirección, Gordon-Levitt ha optado por una historia sencilla sobre relaciones aderezada con un leve toque de comedia (no es una peli de risa, pero tiene algún guiño que te puede hacer sonreir de vez en cuando). Si bien no podemos decir que Don Jon sea una obra maestra del séptimo arte, lo cierto es que el director tampoco lo ha pretendido. En su lugar ha decidido contarnos una fábula sobre las personas, sobre la madurez y sobre el amor. Una fábula ligera con una moraleja sencilla: que una auténtica relación de pareja debe ser cosa de dos.

Joseph Gordon-Levitt, además de dirigir la película, interpreta al protagonista: un cani hortera y egoísta al que, sin embargo, es imposible odiar (no sé si esto solo me pasa a mi, pero creo que este actor es de esas personas a las que es imposible odiar, tiene pinta de majo hasta cuando hace de zoquete), característica que anima al espectador a permanecer junto a él durante su transformación de adolescente hortera a ser humano con algo más de amplitud de miras. Mención especial merecen también Scarlett Johansson y Julianne Moore, la primera haciendo espléndidamente de choni (el estilo, el chicle siempre en la boca y hasta los gestos parecen todos sacados de algún concursante de Gran Hermano), y la segunda en un papel algo más complejo (aunque no llega a profundizar demasiado en él), de mujer "con más mundo".

He leído críticas que achacan a esta peli un exceso de simplicidad y una moraleja demasiado obvia y hasta anticuada. Tal vez tengan razón, pero también creo que es una de esas pelis que hay que ver sin tener expectativas demasiado elevadas. Aunque el tema que trata (el paso a la madurez y la importancia de entender las relaciones no como algo propio, sino como algo compartido) podría dar para una película profunda y filosófica, aquí se ha optado por algo más ligero, y yo lo agradezco. Casi la resumiría (la moraleja) pensando que lo que hace que una relación funcione de verdad no es tener pareja, sino que ambos se tengan mutuamente (parece de perogrullo, pero no todo el mundo tiene esto claro). Habrá quien vea parte de esta peli como un alegato carca en contra de la masturbación o algo así, pero creo que eso sería buscarle tres pies al gato. Yo prefiero verlo simplemente como un recordatorio de que los criterios para buscar pareja deberían ser distintos que los criterios para buscar decoración para tu salón.

Lo mejor: La peli está narrada con buen ritmo, no aburre. La familia de Jon (tópica, pero entrañable a su manera).

Lo peor: La historia es simple, probablemente podría haber contado lo mismo en un corto o un mediometraje (la peli dura 88 minutos). Se echa de menos algo más de desarrollo del personaje de Julianne Moore.

lunes, 24 de febrero de 2014

Efectos de blog

Esta clase de cosas me ocurren a todas horas...


viernes, 21 de febrero de 2014

Llegan los Guardianes

Ya podemos ver el primer trailer oficial de Guardianes de la Galaxia, la nueva peli de Marvel que llegará a las salas de cine el día 14 de agosto y que promete ofrecer una aventura cósmica fresca y divertida de la mano de un disfuncional grupo de héroes inadaptados.




Como lector en su día de las aventuras de estos personajes en los cómics, le tengo bastantes ganas a esta peli. Y, ¿quien sabe?, tal vez resulte interesante después de todo: si el tono divertido se combina con una buena historia, podríamos estar ante una más que aceptable película de ciencia-ficción. De momento me da "buenas vibraciones"... :)

martes, 18 de febrero de 2014

Vuelta a los orígenes (o una pequeña crisis bloguera)

Es curioso el mundillo este de los blogs. Cuando abres un blog, todo es atractivo y divertido. De hecho lo es tanto que a algunos nos engancha y seguimos escribiendo cosas durante muchos días, meses e incluso años, de manera que el blog pasa a ser una pequeña pero, a su manera, importante parte de nuestra vida.

Durante los primeros días como escritores de blog todo nos parece estimulante, entretenido y nuevo. En esos momentos prácticamente nadie nos conoce ni nos lee, pero tenemos la sensación de estar compartiendo nuestras ocurrencias con el mundo entero. Al fin y al cabo, eso que estamos publicando aparece en internet, ¡e internet está en todo el mundo!. Fantaseamos con la posibilidad de que alguien que vive muy lejos pueda leer nuestra opinión, reirse con nuestros chistes o asombrarse con nuestros conocimientos. Ese alguien es un completo desconocido pero, por algún motivo, nos gusta pensar que le va a interesar lo que queramos decirle.

Más adelante, cuando ya llevamos unos días escribiendo cosas en el blog y ya tenemos un puñado de entradas en nuestro historial, empiezan a llegar los comentarios (normalmente como respuesta a otros comentarios que nosotros mismos hemos dejado previamente en otros blogs). Y nos encanta. A parte de las palabras bonitas que alguien pueda escribir en un comentario, leer uno de estos pequeños textos en nuestro blog es como que alguien nos diga "he estado aquí y te he leído" o, en otras palabras, "te he hecho caso". No soy de esa gente que pretende ser siempre el centro de atención, pero hay que reconocer que es agradable sentir que te tienen en cuenta.

Con el tiempo nuestra red de contactos virtuales va creciendo. Nos acostumbramos a visitar un pequeño de grupo de blogs de otras personas que tienen gustos y aficiones parecidos a los nuestros o, sencillamente, que una vez escribieron algo que nos hizo gracia. Nosotros les dejamos comentarios a ellos y ellos nos los dejan a nosotros. Y se crea una extraña relación entre todos, una relación difícil de definir. Por una parte no podemos decir que nos conozcamos: la mayoría de nosotros nunca hemos compartido mesa en una cafetería, no conocemos el aspecto físico de la persona con la que intercambiamos mensajes, ni siquiera sabemos cómo se llama, de dónde procede o si tiene alguna coletilla o un acento raro al hablar. Sin embargo es innegable que sentimos una gran cercanía con ellos, un vínculo especial. Se crea una relación de afecto que no tiene nada de virtual. Nos preocupamos cuando ellos se sienten tristes, nos alegramos cuando están felices y nos hacen sentir importantes cuando dicen algo positivo sobre nosotros.

Pero a veces, sin venir a cuento, empezamos a mirar el número de comentarios de nuestro blog. Es una especie de ejercicio de puro ombliguismo. Olvidamos sentirnos importantes por lo que nos dicen esas personas y empezamos a medir nuestro éxito en función de cuántas veces nos lo dicen. Nos volvemos adictos a las atenciones, como si fuéramos niños consentidos. Y nos fastidia que nuestra última entrada tenga menos comentarios que otras anteriores. Al menos a mi me pasó algo parecido hace poco y no me gustó sentirme así, porque en la vida real no soy así. Y porque no tiene sentido.

Deberíamos recordar por qué escribíamos cosas en el blog al principio. Deberíamos recuperar la ilusión por hablar de temas que prácticamente sólo nos interesan a nosotros. Deberíamos disfrutar encontrándonos con gente variopinta, hablando de lo que nos apetezca y pasándolo bien. Y deberíamos sentirnos divertidamente frustrados porque sólo habíamos entrado en internet un momento "para mirar el correo" (y, ya de paso, echar un vistazo al blog) y sin embargo ya llevo media hora aquí empantanado. :P

viernes, 14 de febrero de 2014

Consejos de un caballero

Verás, chico, hay dos maneras de obtener la atención de una mujer.
¿Ah, sí?
La primera es el romanticismo. A las mujeres les encanta el romanticismo. Les gusta la delicadeza, la amabilidad, la intimidad... Si quieres encandilar a una mujer, tienes que lograr que cada momento con ella sea único. Tienes que hacerla vibrar.
¿Y eso cómo se hace?.
En mis tiempos lo primero que hacíamos era ponernos un buen traje y comprarles flores.
Vaya secreto, ¿crees que lo sabrán los de la CIA?.
Lo digo en serio, chico. Tienes que ponerte tu mejor traje, así le demuestras que tienes clase, que no eres un mindundi cualquiera. Las mujeres dan mucha importancia a esos detalles. Además tienes que comprarle flores. Rosas rojas a ser posible.
Eso de las flores es una horterada. Y está anticuado.
Los clásicos nunca pasan de moda, chico. Regálale rosas rojas a una mujer y habrás iniciado el camino hacia su corazón.
Eres todo un poeta... Pero creo que con un traje y unas flores no basta.
No, no basta. Lo siguiente que tienes que hacer es cortejarla.
¿"Cortejarla"? ¿Es que esa palabra todavía existe?.
Tienes que ir a verla y tienes que invitarla a cenar. Llévala a un sitio bonito, no hace falta que sea muy caro, pero que tenga clase. Un sitio agradable. Tienes que asegurarte de buscar una mesa un poco apartada. Un sitio íntimo, donde podáis hablar sin que os molesten.
¿Crees que servirá el McDonalds?.
¡Te estoy hablando en serio, chico!. Llévala a un buen restaurante y compórtate como es debido. Porque esa es otra cosa que tenéis que aprender los jóvenes de hoy: tenéis que aprender a tratar a las mujeres.
¿Y cómo es eso?.
A una mujer hay que tratarla con cortesía. Está bien ser apasionado y espontáneo, pero también hay que tener tacto, hay que tener... "savoir faire". 
¿Qué diablos es eso?.
Elegancia. Tienes que olvidarte de las bromas estúpidas y de las palabras como "guay", "mola" y todas esas tonterías. Debes recordar que intentas demostrarle que eres un tipo serio, que eres un hombre... ¡que eres un caballero!. Tienes que hablar con clase, ser cortés, educado, detallista. Y esas palabras de adolescente sólo te hacen parecer un idiota.
...
Además tienes que escucharla. Interésate por ella, descubre sus gustos, comparte sus preocupaciones, escucha lo que tenga que decirte. Y al final, dile algo bonito.
¿Como qué?.
Cada chica es distinta. No existe un piropo estándar para todas y, si existiera, no serviría. Tienes que demostrarle que es especial, tienes que decirle por qué te gusta, por qué ella es única para ti. Tienes que expresar con palabras el motivo de que te hayas puesto ese traje, le hayas dado esas flores, la hayas invitado a cenar y te hayas interesado por ella durante tanto tiempo. Debes explicarle por qué tu mundo es mejor gracias a ella.
Vaya... supongo que tendré que pensarlo.

Los dos hombres avanzaron un par de pasos, hasta situarse delante del mostrador. Entonces el más jóven volvió a dirigirse al mayor.
Habías dicho que hay dos maneras de captar la atención de una mujer. Una es el romanticismo pero, ¿cuál es la otra?.
Desgraciadamente el romanticismo requiere mucho tiempo, así que a veces tenemos que usar otros métodos.
El hombre se llevó la mano al interior de la chaqueta y sacó su revolver Magnum 44, que estaba sorprendentemente bien oculto bajo su axila. Lo posó sobre el mostrador, junto a los folletos que anunciaban planes de pensiones, y apuntó con el cañón directamente a la cajera.
Buenos días, señorita. Esto es un atraco. Ahora que me presta atención, por favor mantenga la calma y abra la caja fuerte.

La entrada secreta de San Valentín 2014

¡Hola!. Bienvenidos a la fantabulosa, misteriosa y algo desconcertante entrada secreta de San Valentín. No soy muy aficionado a celebrar San Valentín (ya sabéis: es una fiesta inventada para fomentar el consumismo y tal) pero sí que soy aficionado a los frikismos y las chorradillas, así que me pareció una excusa tan buena como cualquier otra para hacer una "entrada secreta" en el blog y echarnos unas risas.

Sin más dilación, presento lo que todas (y vosotros también, no os hagáis los indiferentes, ejem) querríais tener en una fecha como hoy. Podría decirse que es el hombre de tus sueños, él es... ¡el marido-brownie!:



Después de este romántico, empalagoso y un poco perturbador documento gráfico, sólo me queda desearos: ¡Que tengáis buen día, corazones!. (Léase con voz de Anne Igartiburu, por supuesto). :P

Editado: Esta entrada estuvo "escondida" durante el día 14. Ahora que se me ha pasado la tontería, la edito para dejarla más accesible.

lunes, 10 de febrero de 2014

Contraproducente

Los humanos somos muy listos. Normalmente, cuando tenemos alguna necesidad, elaboramos un plan infalible en nuestra cabeza y encontramos una solución adecuada que nos hace salir airosos de casi cualquier apuro. Sin embargo nuestras brillantes ideas no siempre tienen el resultado esperado y, a veces, lo que conseguimos es justamente lo opuesto a lo deseado. Por ejemplo:

Plan 1: Gritarle "¡CÁLMATE!" a una persona que, obviamente, no está nada calmada. Como todos sabemos, es de lo más útil para relajar el ambiente en mitad de una discusión o un momento de tensión.

Plan 2: No tener ganas de estudiar y pensar con muy buen criterio "me tomo un ratillo de descanso y después estudio". A esto técnicamente se le llama procrastinar o dejarlo pa luego. Si eres humano seguro que lo has puesto en práctica alguna vez. Y seguro que te ha dado excelentes resultados...

Plan 3: Acostarse y querer dormirse rápidamente porque al día siguiente hay que madrugar. No hay nada mejor que tener prisa por dormirse para disfrutar de un buen sueño reparador, ¿verdad?. (Nota: para los más audaces, una manera de mejorar más el plan es dedicarse a calcular mentalmente de cuántas horas de sueño disfrutaremos en vista de la hora que es y sabiendo a qué hora hay que levantarse al día siguiente).

jueves, 6 de febrero de 2014

Los surcos del azar

Hace unos días terminé de leer Los Surcos del Azar, la novela gráfica de Paco Roca sobre los soldados españoles que combatieron el fascismo durante la II Guerra Mundial. Estas son, más o menos, mis impresiones.

Para muchos soldados republicanos veteranos de la Guerra Civil española, el fin de la contienda no fue sino el comienzo de otra guerra todavía mayor que no había hecho más que empezar. El exilio de su país, la llegada a campos de trabajo en el norte de África, la reunión con antiguos camaradas, unirse al ejército aliado y regresar a Europa para seguir luchando contra el fascismo en la II Guerra Mundial, sólo eran algunas de las aventuras que tenían por delante.

Los surcos del azar es, ante todo, una gran novela gráfica de aventuras. Una historia épica sobre personas heroicas que tuvieron vidas intensas y apasionantes. También es un relato sobre la vida en las circunstancias más adversas y extraordinarias, sobre la amistad, sobre los ideales y sobre la capacidad de las personas para lidiar con las situaciones más complicadas. Y es una historia sobre la Historia, un ejercicio de memoria histórica acerca de unos soldados que fueron derrotados en su país, que lucharon y vencieron con valentía en Europa, pero que finalmente fueron casi ignorados por la mayoría. Soldados con nombres como Campos, Granell, Moreno, Royo, Hernández, Montoya, Fábregas... que plantaron cara a Hitler y le vencieron, pero cuyos nombres han quedado relegados a un segundo plano en los libros de historia.

Paco Roca cuenta de manera novelada una historia real y bien documentada sobre la guerra y sobre las personas que más de cerca la vivieron desde el punto de vista de un grupo de soldados españoles exiliados. El estilo para hacerlo, lejos de la lágrima fácil o la moralina, ha sido el de la novela histórica, narrada a través de los recuerdos de un anciano veterano de aquellas batallas. El cuidado por los detalles (uniformes, vehículos, lugares...), el desarrollo de la trama (ágil, emocionante y, en muchas ocasiones, divertido), y el mimo por recrear el día a día de sus personajes, sus relaciones y sus preocupaciones, hacen de este un cómic fácil de leer, entretenido y muy recomendable. No nos equivoquemos: se trata de una historia dura que además sabemos que sucedió realmente, pero el estilo casi cinematográfico de Roca  nos acerca a ella con facilidad, nos asombra como si de una gran superproducción de cine bélico norteamericano se tratara y nos hace reflexionar como cuando leemos un libro de historia. Sin regodearse en los detalles escabrosos o en la sangre, nos recuerda los abusos y las penurias que tuvieron que pasar muchas personas en aquella época, y sin frivolizar nos hace pasar ratos divertidos y entrañables con los detalles de camaradería y solidaridad de sus personajes. Y todo ello mientras recorremos algunos de los momentos y lugares clave que definirían en gran medida el devenir de la historia del siglo XX.

En definitiva, una novela más que recomendable tanto para los amantes de las historias de aventuras como para los que quieran acercarse a un episodio muy importante de nuestra historia que, curiosamente, no es tan conocido como debería.

domingo, 2 de febrero de 2014

Un par de comics

Durante el pasado mes de enero tuve que ocupar algunos ratos libres con mis viejas aficiones, así que me hice con un par de cómics. Son estos:

Prophet #1


Después de varios años congelado en una cápsula, John Prophet ha despertado. A su alrededor descubre un planeta Tierra futurista y salvaje, invadido por especies alienígenas e infestado de toda clase de criaturas mutantes ávidas de comerse las unas a las otras. En la mente de Prophet hay una misión pendiente y no puede permitirse el lujo de tener miedo o dudas si quiere vivir lo suficiente para cumplirla.

Una aventura post-apocalíptica salvaje, violenta y visceral (literalmente: hay muchas vísceras en este cómic) acerca de un hombre que debe abrirse camino en un mundo hostil. Con una narrativa ágil y sin descanso, en este tomo encontramos un viaje fascinante, intrigante y bastante desasosegante, mientras descubrimos un entorno extraño y nos vamos sorprendiendo junto a su protagonista con cada viñeta.

Me ha gustado sobre todo la primera mitad, con el viaje inicial de Prophet mientras descubrimos ese mundo tan llamativo, espectacular y, a veces, asquerosillo, de la mano del durísimo prota (una especie de Bear Grylls del futuro que se dedica a superar una dificultad tras otra para permanecer con vida un rato más). De todos modos, una vez superada la sorpresa inicial, el cómic no me ha invitado a curiosear más allá. Si te gusta la ciencia-ficción de este tipo, sin duda nos encontramos ante uno de los grandes de su género. Si este tipo de literatura no te llama especialmente la atención, ni lo intentes. Prophet no engaña a nadie: es de lo mejorcito en sci-fi post-apocalíptica, pero nada más.

Spiderman Superior #87


Hacía mucho tiempo que no leía un cómic de Spiderman, así que este mes me decidí a ver que pasaba por la colección del lanzarredes favorito de todos. Lo que pasa es que Spiderman ha sido suplantado por otra persona, un tipo más listo, más duro, más decidido... en definitiva, alguien superior a nuestro amistoso Peter Parker. El problema es que también es más malo.

Este Spiderman "superior" me ha sorprendido gratamente. Normalmente no me gusta que conviertan a los héroes en villanos. Me gustan los héroes buenos, puros e inocentes. Pero este Spiderman más gamberro, más impaciente, más destructivo... ha resultado ser muy divertido.

En esta ocasión, el Spiderman superior se ha cansado de que el barrio de La Cocina del Infierno esté controlado por el mafioso Kingpin y sus secuaces ninjas, así que ha decidido coger la sartén por el mango y acabar con el problema de raíz. Ha reunido todo un ejército de mercenarios y ha construido robots de guerra y, ni corto ni perezoso, se ha lanzado al ataque en plan bestia.

Una historia entretenida e impactante llena de acción, persecuciones trepidantes y giros inesperados que hará las delicias de los amantes de los cómics de acción. Eso sí, hay que advertir que este no es un cómic de Spiderman, sino de alguien con un sentido de la moralidad mucho más "flexible" que se hace pasar por Spiderman.

Además el tomo incluye el número #1 de la colección Superior Foes of Spiderman, con una divertida historia que cuenta la vida desde el punto de vista de un pequeño grupo de villanos de segunda. Un comic entretenidísimo con las peripecias de un grupo de gente inclasificable que tan pronto nos parecen temibles delincuentes como ridículos pringadillos. Muy recomendable.