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jueves, 24 de julio de 2014

Mente vs. foto de perfil

(Haz clic sobre las viñetas para agrandar) 

Esta es una tira de Dani Gove. No dejes de visitar su Tumblr, tiene muchas más.

lunes, 21 de julio de 2014

La obras escogidas de T. S. Spivet

Hoy voy a hablar de la aventura que me ha tenido enganchado el último par de semanas (más o menos). Una novela muy especial que se titula Las obras escogidas de T. S. Spivet, escrita por el americano Reif Larsen.

T. S. Spivet es un niño de doce años que vive con su familia en un rancho del medio-oeste americano. Lo que le hace especial es su pasión por el dibujo, la ciencia y la cartografía. Su enorme talento le abrirá las puertas de una gran oportunidad científica pero también de una gran aventura llena de descubrimientos y peligros a lo largo de un extraordinario viaje a través de los EE.UU.

Las obras escogidas de T. S. Spivet es una de esas novelas que enganchan desde el principio. Su protagonista, el inteligente y observador T. S., se gana la simpatía del lector enseguida gracias a su ingenio y su talento, pero también a su inocencia y su capacidad para el asombro y la emoción. De la mano de este personaje, siempre lleno de curiosidad y con una habilidad especial para describir escenas y pensamientos con los que es facil identificarse en algún momento, nos embarcamos en un viaje tremendo lleno de incertidumbre mientras descubrimos (y cartografiamos) con él todo lo que se encuentra por el camino, haciendo que todo (desde lo más extraordinario hasta lo cotidiano) sea interesante y curioso. Además, la narrativa ágil estilo road movie, llena de curiosidades científicas e históricas (todas perfectamente introducidas, formando parte de la trama y sin resultar nunca cansinas) acompañada de una interesantísima "historia dentro de la historia" y aderezada con pequeños toques de humor y de drama aquí y allá, hacen que la aventura resulte atractiva y siempre invite al lector a seguir descubriendo lo que les depara a los personajes.

Hay muchos dibujos, mapas y notas
interesantes en los márgenes
Una curiosidad especialmente llamativa del libro es la gran cantidad de dibujos, mapas, esquemas y notas al margen que pueblan sus páginas, con los pensamientos, descubrimientos y recuerdos de T. S., que proporcionan todo un mosaico de experiencias y datos sobre su personalidad, y hacen la lectura aún más interesante y rica. En este sentido, este es sin duda un libro que hay que leer en papel (no en e-book), para no perderse estas maravillosas ilustraciones y curiosidades que acompañan y forman parte del relato.

Tal vez, por ponerle un "pero", debería destacar su final que, en mi opinión, más que un final abierto es un poco anticlimático. Para que os hagáis una idea, aunque tiene final, éste es algo abrupto e incompleto. Casi parece que el autor esté pensando en hacer una segunda parte de la novela y por eso hay unas cuantas ideas que quedan un poco en el aire. De todas maneras, esta mancha no desluce la interesantísima historia que se encuentra en este libro.

En resumen, una historia de aventuras llena de sense of wonder, contada desde la inocencia y la curiosidad de un niño pero sin caer en tópicos (no es un niño que se pase de listo ni de tonto, aunque sea muy especial), y con una narrativa ágil salpicada de curiosas notas y dibujos que aportan un extra a la experiencia de la lectura. Muy recomendable.

Como curiosidad, añado que este año se ha estrenado una película basada en esta historia (pero que me parece que no se ha publicitado mucho) titulada El extraordinario viaje de T. S. Spivet. De todos modos mi consejo es que leas la historia primero, para que puedas disfrutarla e imaginarla a tu manera (yo ni siquiera he mirado los trailers de la peli todavía).

jueves, 17 de julio de 2014

La orquesta sinfónica Kaposoka

La Orquesta Sinfónica Kaposoka es muy especial. Todos sus músicos son jóvenes de edades comprendidas entre los 6 y los 18 años procedentes de la ciudad de Luanda (Angola). Todos ellos provienen de familias muy humildes o carecen de familia. La orquesta les da acceso a la educación y les permite aprender música y compartirla con todo el mundo.

A continuación dejo un pequeño documental que resume su estancia en Oviedo (Asturias) el pasado mes de mayo para ofrecer un concierto en el que combinaron música clásica, alguna pieza moderna (que seguro que reconocéis) y muestras de música y danza tradicional angoleña, todo ello con la enorme simpatía y talento que derrochan estos chicos y chicas. El documental dura algo más de 11 minutos, pero recomiendo encarecidamente que lo veáis porque seguro que os alegra el día.

martes, 15 de julio de 2014

Yo, el rancio (o una disertación sobre la importancia del bañador)

Conozco una playa pequeñita y relativamente apartada con mucho encanto, agua cristalina, arena fina y peces de esos que nadan a tu alrededor como si estuvieras en la peli de La Sirenita. El problema es que, como muchas calas relativamente apartadas, parece tener un atractivo especial para los nudistas. Y, aclaro, NO es una playa nudista. (De modo que allí conviven los bañistas "vergonzosos" y los "naturistas").

Como soy un tipo joven y moderno (eso se supone) supongo que lo que debería decir ahora es que, aunque yo no soy nudista, me debería dar igual que alguna gente se despelote en la playa. Que allá cada cual; que un pene arrugado o unas tetas colganderas son cosas naturales; que enfadarse con la gente porque se quite la ropa es cosa de puritanos...

Ben, ¿eso que llevas ahí es un 44
o es que te alegras de verme?
(gracias al bañador, nunca lo sabremos) ;)
Pero no es así: me fastidia que los nudistas se estén adueñando de la playa. Porque es verdad que el cuerpo humano es natural, etc., pero también es verdad que nos hemos criado en una sociedad determinada, una sociedad en la que enseñar según qué partes de nuestro cuerpo tiene un significado concreto. Podemos fingir que somos muy modernos y podemos repetirnos a nosotros mismos que el matorral que lleva esa chica entre las piernas es tan natural como una oreja o una mano, y nadie se escandaliza por ver una oreja o una mano. Pero en el fondo sabemos que no es lo mismo. Por eso acabamos pasándolo mal, haciendo escorzos para no mirar al personal nudista y que no te tomen por un mirón. Pasas el día de playa incómodo, con ganas de bañarte y largarte de allí rápidamente, porque parece que tú y tu bañador estáis de más. Y, finalmente, acabas por no ir a esas playas, porque estás de vacaciones y no quieres complicarte la vida ni preguntarte a cada rato si estás mirando en la dirección correcta o no.

Tal vez yo sea un rancio, pero creo que a todos nos iría mejor si cada uno respetara el espacio de los demás. ¿Que eres nudista?, me parece perfecto: disfruta de la playa en plan natural todo lo que quieras, pero hazlo en las playas señalizadas a tal efecto (que las hay y además suelen ser muy bonitas). Pero no te intentes adueñar de todos los enclaves pequeños y naturales (y encima echando miradas recriminatorias a los que van vestidos). Sé que la distinción entre estar desnudo o llevar bañador es una chorrada artificial inventada por la sociedad y que objetivamente no hay nada de vergonzoso en ir sin ropa. Pero los humanos somos así: damos significado a las cosas, eso es lo que nos diferencia en gran medida de otras especies. A veces es una lata y una estupidez, pero aún así nos afecta.

viernes, 11 de julio de 2014

A la antigua usanza

El otro día estaba en ese momento después de comer en que estás medio dormido y te plantas delante de la tele a ver una peli del oeste. Tuve la inmensa suerte de que la peli en cuestión era el clásico Los siete magníficos, y la verdad es que me enganchó. Pero lo que más me gustó es el estilo, el vocabulario, la manera de hacer las cosas en una peli de los años 60 que, vista hoy, resulta previsible e inocente pero también entrañable y entretenida.


Tengo cierta debilidad por las películas de vaqueros viejunas. Me encanta esa rudeza combinada con esa inocencia. Ya sabes a qué me refiero: esos momentos en que alguien llama a otro "¡embustero!" y sabes que se va a montar una buena. O esas peleas de bar por turnos: primero uno grita "¿no serás un cobarde?", así que el otro se termina su whisky y le da un puñetazo al primero, y finalmente el que ha recibido el puñetazo, se levanta y embiste al adversario. Es siempre igual, muy previsible pero muy emocionante, muy del oeste.

Y esos romances, tan castos, tan respetuosos, tan trasparentes. Justo antes de un tiroteo, una jovencita se acerca corriendo al vaquero joven para pedirle que no se arriesgue demasiado, a lo que él le responde que vuelva con su padre (quien le ha prohibido juntarse con los vaqueros por ser gente peligrosa). ¿Sabes qué responde ella?: "mi padre ha dicho que me castigaría por desvergonzada, pero me da igual". Qué antiguo suena eso, sobre todo viniendo de una chica cuyo vestido practicamente es de cuello cisne. :D

En fin, ved pelis antiguas de vez en cuando, que las hay muy entretenidas.

domingo, 6 de julio de 2014

Otras fiestas

Es verano y a la gente le apetece descansar, irse de vacaciones y salir de fiesta. Estos días vemos noticias acerca de las fiestas más importantes en los medios de comunicación... y también algunas escenas que, por lo menos a mi, me parecen bastante penosas. Si habéis estado atentos a los telediarios y la prensa últimamente, habréis visto noticias acerca de los adolescentes que se tiran de los balcones de los hoteles (a veces con graves consecuencias), las chicas repletas de alcohol que se dedican a enseñar las tetas a un rebaño de borrachuzos o los bares que ofrecen copas gratis a la chica que más felaciones realice. No me malinterpretéis: tengo claro que yo no soy nadie para decirle a los demás cómo deben comportarse y soy consciente de que mis opiniones no tienen por qué ser compartidas por todo el mundo, pero sinceramente me parece de bastante mal gusto que algunas fiestas se estén convirtiendo en inmensos botellones y congregaciones de pilinguis y salidos.

Afortunadamente, el mundo es muy grande y existen muchas opciones diferentes también en esto de las fiestas. Una que me parece especialmente interesante y atractiva es la Semana Negra que se celebra estos días en Gijón (Asturias).

La Semana Negra es un certámen que reúne a escritores y aficionados entorno al género negro de la literatura (novelas de detectives, etc.). Cada año, más de 100 escritores de todo el mundo se reúnen en Gijon para presentar sus obras, debatir entre ellos y con los aficionados, intercambiar anécdotas, presentar exposiciones temáticas, etc. Durante la Semana Negra, el (cada vez más grande) recinto donde se celebra, se llena de aficionados a la literatura, puestos de venta de libros de 1ª y 2ª mano y todo tipo de personajes interesantes. Además de las presentaciones y mesas redondas con los autores, también suele haber actividades diversas, como lecturas de poesía a medianoche, conciertos de música alternativa, etc. Y todo ello dentro de la ciudad, con que si te cansas de "tanta cultura", siempre tienes la opción de irte a tomar un café en un bar normal y corriente. Y, por si todo esto ha activado tu alarma de hipsters y culturetas, te advierto que no es el caso. En la Semana Negra hay de todo: gente de todas las edades (desde niños hasta la tercera edad) (auque la mayoría son gente joven) y se suele respirar un ambiente muy acogedor (no son un puñado de universitarios haciéndose los cultos).

Yo intentaré pasarme algún día de esta semana por alli (aunque lo tengo crudo), a ver qué se cuece este año.

miércoles, 2 de julio de 2014

Si yo hiciera cosas...

¿Qué os voy a contar sobre la procrastinación (el noble arte de dejar las cosas para luego) que no sepáis ya? Pues poca cosa. Solamente que sigo practicándola con más asiduidad de la que debería. Por ejemplo, ahora mismo debería estar estudiando un tocho tremendo que debería leer y resumir, y sin embargo aquí estoy, hablando sobre lo que debería estar haciendo en vez de hacerlo.

Lo peor del asunto es que, en ocasiones, cuando no estoy haciendo lo que debería, me da por imaginarme cómo sería el mundo si yo fuese más diligente. Me imagino que sería un mundo maravilloso (yo me ocuparía personalmente de que así fuera). 

En ese mundo seguramente sería bastante famoso, no sólo por ser el primer hombre en pisar Marte o porque además fuese el presidente de la Comisión Europea o porque en el Ártico hubiera una enorme reserva de la biosfera para ballenas, focas y otros animales majos que llevaría mi nombre (no porque yo quiera, que no soy presumido, pero es que personas de todo el mundo habrían presionado para ponerle mi nombre como homenaje por mi papel fundamental para lograr el reconocimiento internacional de ese lugar). También sería famoso por ser el multimillonario (mi fortuna se basaría en la industria de las energías renovables y "el bien" en general) que más habría apoyado a la investigación científica y a reconstruir sitios que hayan sufrido huracanes, tornados, terremotos o ajustes de la Troika.

Diseño preliminar de la tecnología antigravitatoria para lofts
(patente en trámite)

En lo personal, seguramente estaría casado con una mujer hermosa (pero que no le da importancia a su aspecto) que ha ganado dos premios Nobel (seguramente ya le habrían ofrecido el tercero y ella lo habría rechazado educadamente por una cuestión de principios). También tendría dos hijos estupendos (aclaro que no es que los tuviera ya mismo pero es que, como inventor de la primera máquina del tiempo plenamente funcional, ya habría ido al futuro a conocerlos, y os aseguro que son un par de chavales majos, educados, inteligentes, respetuosos, librepensadores y que además no fuman) (bueno, y también una niña, que además de todas esas características buenas, tiene buen gusto para los hombres y nunca me va a traer a casa un yerno chungo, sino uno responsable, majete y con aficiones parecidas a las mías, para que tengamos temas de conversación cuando nos visiten a mi esposa y a mi en nuestro loft flotante en una plataforma antigravedad sobre el Everest) (aclaro que el loft sería móvil: si nos cansamos de las vistas del Everest, siempre podemos cambiarlo de sitio) (en esto mandaría la parienta, que ya sabéis cómo son las tías con eso de la ubicación de los lofts flotantes antigravitatorios del futuro: no se les puede llevar la contraria).

En fin, mientras me pongo las pilas y me vuelvo un tipo eficaz y trabajador, intentaré estudiar aunque solo sea un ratillo en mi habitación de esta modesta casa que ni siquiera flota. ¡Que tengáis buena semana, currantes!