Páginas

viernes, 30 de enero de 2015

Jugando a las películas (fantásticas)

Durante las pasadas navidades me hice con el juego The Elder Scrolls V: Skyrim, del que había oído excelentes críticas. Además se trata de un RPG (role-playing game), uno de esos juegos que a mi me gusta clasificar como juegos cinematográficos porque tienen trama: se parecen a ver una película en el cine, con la diferencia de que nosotros podemos influir en el devenir de los acontecimientos.

El juego nos sitúa en la fría y montañosa región de Skyrim, al norte de Tamriel (una especie de Tierra Media de videojuegos), que se encuentra al borde de la guerra civil entre los Imperiales (actuales gobernantes) y los Capas de la Tormenta (nórdicos que aspiran al trono supremo de Skyrim). A todo esto, una nueva amenaza tiene en vilo a los habitantes de la región, y es que los dragones, seres que llevaban siglos sin ser vistos, han regresado y amenazan con reducir a cenizas a toda la civilización. En estas circunstancias aparecemos nosotros, manejando el destino de un hombre (o mujer) que tendrá una importancia capital en el desenlace de ambos problemas ya que se trata del legendario sangre de dragón...

Ciudades, mares, montañas... Skyrim tiene de todo.
Desde el comienzo del juego Skyrim se presenta como una aventura muy cinematográfica, llena de situaciones de película, personajes carismáticos y diálogos interesantes que nos harán avanzar en la trama de manera diferente según nuestras decisiones. Y este es precisamente el mayor punto fuerte del juego: la libertad de tomar decisiones. La región de Skyrim está presentada como una amplísima extensión de terreno que podremos explorar a placer, decidiendo aceptar diversas misiones, ayudando o perjudicando a sus habitantes o simplemente paseando para disfrutar de los impresionantes paisajes.

Aquí, en casa con mi señora, tomando el aperitivo.
La trama, lejos de estar constreñida a la tradicional división entre el bien y el mal, abre un amplio abanico de grises. Por ejemplo, en el conflicto entre Imperiales y Capas de la Tormenta, ambos bandos tienen sus razones y ninguno tiene la razón total. Será decisión nuestra elegir a quien ayudamos: a los ambiciosos y ricos imperiales pero que aceptan a todas las razas y promueven una política basada en la cultura y el intercambio, o a los Capas de la Tormenta, que luchan por la libertad de su tierra y sus tradiciones, pero que tienen tendencias más belicosas y, en ocasiones, rozando el racismo contra todo aquel que no sea nórdico. Como suele pasar en la vida real en estos casos, ambos tienen razón y ninguno la tiene.

Puedes combatir con armas o magia, o con las dos cosas.
En lo relativo al sistema de juego, cabe destacar una dificultad muy ajustada, cosa que se agradece sobre manera en cualquier juego: ni es demasiado dificil (cosa que podría resultar frustrante) ni es demasiado fácil (es importante que represente un reto para el jugador, para que no nos aburramos). Además la libertad de elección de trama se complementa con una gran libertad de elección del tipo de personaje que manejamos. Además de elegir entre diversas razas, podemos optar por diferentes maneras de resolver los problemas. Nuestro personaje puede decantarse por la especialización en armas y la fuerza bruta o puede decidirse por el uso de diversos poderes mágicos. También existe la opción de aumentar habilidades como el sigilo y la elocuencia, que nos hará resolver cualquier situación de manera más sutil. Por último, la economía también puede ponerse de nuestro lado si ahorramos lo suficiente como para comprar mejor equipamiento, alquilar los servicios de un mercenario que nos ayude o incluso comprar una casa para almacenar nuestros tesoros.

¿Estás preparado para iniciar tu aventura?
En resumen, tenemos ante nosotros un juego muy completo y lleno de posibilidades que nos asegura muchísimas horas de entretenimiento entre la trama principal y las diversas búsquedas secundarias. Si acaso, por la parte negativa, se echa de menos algún secundario realmente carismático, al estilo de Garrus en Mass Effect o incluso de Khelgar en Neverwinter Nights 2. También, otro error imperdonable en un juego cinematográfico es la ausencia de un final apoteósico con una buena escena cinemática. (El final es un último combate que está muy bien pero después de terminar uno se queda con cara de "¿y ya está?").

Lo mejor: La enorme libertad de acción. Visualmente es muy bonito. Dificultad ajustada y una trama interesante y aventurera.

Lo peor: La falta de un final como es debido.

7 comentarios:

  1. ¿Reseñas de video juegos? Amiga, acabas de ganar puntos conmigo ;)

    Yo únicamente lo he jugado por encima, ya que nunca llegué a tenerlo. ¿El motivo a pesar de que solo leo cosas buenas de él? Que es el tipo de juegos al que más he jugado y estoy un poco saturadete de ellos.

    Quizá lo juegue dentro de un tiempo, ya veremos ;)

    ResponderEliminar
  2. Holden, jaja, me alegra que te haya gustado. (Pero me temo que soy un "amigO") :D
    Sé a lo que te refieres: hay muchos juegos de este tipo, con personajes de aspecto "medieval" y magias. Seguro que te suena los de tipo Baldur's Gate y compañía. Pero si la trama está bien contada, pueden seguir resultando entretenidos.
    Si finalmente lo juegas, espero que te diviertas.

    ResponderEliminar
  3. Se que mi hijo ha tenido este juego o alguno parecido. Realmente desde aquellos "Age of empire" de los PC, ya casi no juego. Algunas veces lo hago con ellos, pero ando en otros menesteres.

    Hay veces en que no diferencio un trailer de un juego de estos y una película.

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja lo siento, me he dejado engañar por el femenino de tu nombre. Mi madre me lo llamaba mucho de pequeño, por cierto.

    Ya te contaré si lo juego.

    ResponderEliminar
  5. He jugado, está muy bien, pero entre las pegas yo diría que la mayor es que hay que dedicarle mucho tiempo para sacarle partido. Personalmente prefiero Tomb Raider, Uncharted o los de Batman, porque sí tienen un final, ves que vas avanzando. Los juegos tipo Skyrim son infinitos y al final si no veo un objetivo claro más que ir subiendo de nivel me termino cansando.

    ResponderEliminar
  6. Manuel, bueno... eso de "uno parecido" puede ser muy amplio. :D
    Los Age of Empires son muy buenos, yo también he pasado ratos muy agradables con ellos. Y, sí, cada vez son más cinematográficos, tanto por las historias como por el realismo.

    Holden, jaja, es un equívoco relativamente frecuente. Eso, ya me contarás. :)

    Doctora, este también tiene algo de historia y objetivos (hay que descubrir de dónde salen los dragones y hay profecías y tal), pero sé a qué te refieres: mola que haya un argumento más claro, que tengas claro el objetivo final en todo momento y que haya un gran final cuando lo consigas. Como una peli, vaya.
    Veo por tu selección de títulos (y otras veces que te he leído, jeje) que eres muy de PlayStation. Y que eliges aventuras muy chulas.

    ResponderEliminar
  7. Por cierto, por si tenéis curiosidad, aquí podéis ver un corto en el que unos chicos se imaginan un enfrentamiento entre los protagonistas de Fallout 3 y de Skyrim. Un poco exagerado, pero tiene unos efectos muy chulos para ser cosa de aficionados. :)

    ResponderEliminar