Páginas

miércoles, 11 de marzo de 2015

De dioses y hombres

Hoy voy a hablar de cómics. Ya sé que es un tema que no interesa a todo el mundo, pero me ha apetecido comentar unos cómics que he leído recientemente y que tenía pendientes desde hace tiempo. Se trata de la ya clásica etapa de Walter Simonson como autor completo de Thor.

Basado en el dios de la mitología escandinava, Thor se ha convertido en un superhéroe más dentro del universo Marvel, al estilo de un Spiderman, un Iron Man o un Hombre X cualquiera. Sin embargo las bases mitológicas del personaje ofrecen una oportunidad única para darle a este rubiales musculitos una dimensión, profundidad e interés que le diferencia de otros héroes americanos del noveno arte. En su día Stan Lee y Jack Kirby, los primeros artistas que se decidieron a convertir al dios del trueno en un superhéroe, ya vislumbraron las posibilidades del personaje, ambientando sus historias en tierras imaginarias y fantásticas, enfrentándolo a enemigos imposibles y dotándolo de un anticuado pero atractivo sentido de la aventura. En aquellos días, a principios de los 60, Thor alcanzó la popularidad en una serie cuyo título ya presagiaba esa mezcla de épica, intriga y aventura que marcaría las mejores historias del Thor comiquero. Se trataba de la serie Journey into mystery.

Sin embargo fue Walter Simonson quien, en los años 80, alcanzara las cotas más elevadas de calidad para el personaje en una etapa que aún hoy sigue estando considerada como una de las mejores (por no decir la mejor). Fue este hombre quien mejor supo captar la esencia de Thor, combinando sus características más clásicas con un toque de modernidad e incluso una pizca de humor, e involucrándolo en tramas épicas caracterizadas por la aventura, la acción y la intriga.

Padre e hijos se preparan para la batalla.
Para muchos artistas un personaje como Thor resulta difícil de manejar, puesto que es complicado lograr que el público empatice con un ser cuasi-perfecto (recordemos que solo alguien profundamente digno puede levantar el martillo de Thor), con un poder prácticamente ilimitado (es un dios) e incluso una nada despreciable belleza física (es un tipo guapo y rubio). Crear historias normales de superhéroes con un personaje así puede resultar harto aburrido (¿quién querría ver a un Don Perfecto evitando que un pringao robe un banco?), por eso Simonson se va al extremo contrario: decide rodear al dios del trueno de sagas épicas y enormes, de tal modo que incluso un personaje como este se vea superado por las circunstancias.

Thor se enfrenta a su destino.
Estas aventuras mezclan, como decía anteriormente, un estilo clásico y uno moderno. Las historias de aventureros valientes que cabalgan hacia el peligro desinteresadamente, que se enfrentan a monstruos terribles y rescatan damiselas en apuros se ven aderezadas (mejoradas) con personajes femeninos fuertes e inteligentes (ejemplos de esto los encontramos en el ánimo guerrero de la diosa Sif o el descarnado sadismo de la letal Hela) y con villanos cuyas motivaciones y planes van más allá de la avaricia simplona, dotándolos bien de una inteligencia superior (caso de Loki) o bien de un aura de legendaria predestinación (Surtur o Jormungand) que sienta de maravilla al tono pseudo-mitológico que impregna todas estas páginas. Los viajes a lugares fantásticos (desde cualquier rincón de la Tierra hasta la ciudad divina de Asgard, desde el calor infernal de Muspelheim hasta las heladas montañas de Jotunheim, desde las vastas tierras de Nornheim hasta las cuevas secretas del interior de la Tierra) y el uso de la magia y la fantasía, hacen el resto del trabajo en la creación de una atmósfera optimista y épica que hace a uno disfrutar de las aventuras con la imaginación de una buena novela y la espectacularidad de una buena película.

Antes y después de la restauración.
En resumen, hay aquí una grandísima etapa que ningún aficionado a este tipo de comics debería perderse. Además actualmente contamos con una edición remasterizada con colores restaurados que ha quedado muy bien. Muchos lectores tiemblan cuando leen la palabra "remasterizado", ya que a veces significa la inclusión de colores chillones que nada tienen que ver con los de la obra original. Sin embargo en esta ocasión se ha hecho un lavado de cara que refuerza la historia y la acción, mejora algunas texturas y fondos, y contribuye a modernizar la obra siempre desde el respeto a lo preexistente. (De hecho el colorista encargado es el propio Steve Oliff, que ya se encargó en su día de la mayoría de los originales).

Si queréis ponerle un "pero" podemos hablar de la extensión de la etapa (por otra parte, algo común en estos seriales americanos; en este caso la etapa completa son casi 1200 páginas) o el hecho de que algunas subtramas queden abiertas o cerradas sin demasiada convicción (subtramas secundarias en todo caso, como algún romance y cosas así).

Lo mejor: La épica y la aventura. 

Lo peor: Algún arco argumental de transición que resulta más "del montón".

11 comentarios:

  1. En un enfrentamiento entre DC y Marvel Wonderwoman se hizo con el martillo de Thor y lo usaba divinamente. Lo suyo es que Thor se hubiera enfrentado a Superman, pero prefirieron emparejarle con Shazam (al que venció) y que Superman luchase contra Hulk (al que venció).

    Creo que Thor está considerado el personaje más fuerte (que no el más poderoso) de Marvel después de Hulk, cuya fuerza es en teoría infinita, pues aumenta con su rabia, y la rabia es infinita.

    Y esto es todo lo que puedo decir sobre Thor, no me gusta y menos aún los comics nuevos en los que le han dibujado como regordete y con un poco de papada. Casi le prefería con barba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo esos crossovers entre Marvel y DC no los he leído. Pero deduzco por lo que comentas que deben tener bastante acción.
      Con algunos de estos personajes conectamos más y con otros, menos. No creo que seas la única a la que Thor no le hace demasiada gracia. :D
      Respecto al aspecto regordete, supongo que eso depende mucho de cada dibujante. Habrá que esperar a que pongan uno mejor. (Aunque también te digo que no sé quien lo dibuja actualmente).

      Eliminar
  2. Leí algunas revistas de Thor, en mi años mozos. La historia también la seguía por unos dibujos animados, donde aparecían Ironman, Hulk Thor y un personaje acuático llamado Namor, cada uno con su historia particular.

    En Abril vendrá el comic de Star War...Esperaré tu crítica :D

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi también me suena haberme encontrado alguna serie de TV con estos personajes.
      Cierto, hay mucha gente esperando esos nuevos cómics de Star Wars. De todos modos me parece que estas cosas quedan mejor en el cine... ;D

      Eliminar
  3. No me mola mucho Thor, la verdad. Tampoco he leído apenas nada, ojo, pero por alguna razón simplemente no me llama :P A veces pasa.

    Soy más de Lobo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay personajes que nos llaman menos, a todos nos pasa.
      Yo de DC he leído poco, pero es que particularmente de Lobo no he leído nada, así que no puedo opinar. Creo que hoy no coincidimos. :D

      Eliminar
    2. Puffffffff

      ¡Pero si mató a todo su planeta solo para poder decir que él es el último czarniano!

      Lo recomiendo 100%, en serio. Y en cambio voy más bien pez en Marvel. Si es que no se puede estar en todo sin gastarse miles de euros XD

      Eliminar
  4. Thor, no me va mucho. Prefiero otros superhéroes.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada uno tiene sus preferencias. Además Thor no es tan popular como otros superhéroes y en el cine ha tenido una representación relativamente discreta, así que es normal que no sea el favorito de todos. :)

      Eliminar
  5. Veo que la recomendación que te hice surtió efecto JEJEJE Es una pasada esta etapa. Y nunca he visto onomatopeyas que molen más que las que ser marca Simonson, en la que probablemente sea la mejor etapa que nunca haya realizado
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, gran recomendación sin duda. Y no solo son las onomatopeyas, lo genial es la épica. Esas sagas enormes (la de Surtur es tremenda, pero también lo es la de Hela, cuando va a rescatar a los humanos de Hel), esa sensación de "leyenda" que tiene toda la etapa... Grande, sí señor. Gracias por la recomendación. :D

      Eliminar